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HÉCTOR ESTEBAN
Viernes, 22 de junio 2012, 15:11
Tres años, un mes y un día después, la comisión de Nuevas Tecnologías y Sociedad del Conocimiento de Les Corts Valencianes tuvo la deferencia de volver a tratar un punto. Un debate sobre la Campus Party, un de los grandes eventos en la época de vacas gordas que ya no se celebrará en Valencia y que este año ha intentado sin éxito emigrar a Barcelona.
El debate duró media hora. Esos treinta minutos sirvieron para que los tres miembros de la Mesa ingresen en su nómina un plus mensual por el ejercicio de su cargo de 584, 51 euros brutos. Al año, 7.014,12 euros más 1.169,02 en concepto de pagas extras; total, 8.138 euros. La verdad es que, aunque no se hubieran reunido, lo cobrarían igual, como han hecho en los últimos meses.
En los treinta minutos de comisión se vivieron detalles que provocaron comentarios. La última en entrar en la sala fue la popular Mayte Parra. La diputada debe ser algo despistada. Sus compañeros le invitaron a subir a la Mesa porque era la vicepresidenta de la comisión. Parra, con cara de pasmo, preguntó: «¿Yo, yo? ¿Yo soy la vicepresidenta? ¿Yo, yo?».
Sí, Parra es la vicepresidenta y por esa función, desde el pasado 13 de febrero, ingresa en su nómina un plus de 584 euros brutos al mes. La alcaldesa de Ibi sustituyó en el cargo al actual presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, que pertenecía a esa comisión antes de ser nombrado presidente de la Generalitat. Tal es la importancia de Nuevas Tecnologías que la sustitución de Fabra se llevó a cabo siete meses después de llegar al Palau.
El presidente del órgano, el exconseller Vicente Rambla, otro de los beneficiarios del plus, dio comienzo a la sesión minutos después de las once y media de la mañana. El socialista Jordi Serra, otro de los agraciados, constató que había quórum. El turno de intervenciones lo abrió el diputado de Compromís Fran Ferri, que lamentó la escasa actividad y pidió que, visto lo visto, lo mejor era cerrar este órgano de trabajo.
Al instante, mientras el diputado de EU Ignacio Blanco intervenía (sustituía a su compañera Esther López, que igual consideró que era mejor no trasladarse desde Alicante para media hora de trabajo), la popular Parra continuó con su guión particular.
Una llamada al móvil, que debía ser urgente porque de lo contrario lo hubiera apagado... ¿o no?, provocó que se levantara de la Mesa, abandonara su puesto de vicepresidenta y desapareciera por la puerta trasera a una especie de trastienda que hay en todas las salas de comisión.
El PP acusa a la oposición
Mientras tanto, el debate sobre la Campus Party siguió. Tras intervenir Blanco, llegó el turno del socialista Sahuquillo. Todo esto, Parra se lo perdió. Al final, el popular Antonio Peral, al que se le conoce como el diputado 'tuit' y quizá por eso sea el portavoz de su grupo en esta comisión, le echó en cara a la oposición que no presente iniciativas para el debate en una comisión huérfana en los últimos tres años.
Peral, que cayó en la cuenta de que su grupo también puede registrar iniciativas para debatir, rectificó y apuntó que todos, PP incluido, deben presentar propuestas para el orden del día.
Mientras el debate continuó con más pena que gloria, una voz misteriosa que venía del habitáculo trasero de la comisión aportó bastante ruido al debate. En ocasiones, hasta fue molesta.
El letrado de Les Corts Valencianes, con buen criterio, se levantó, abrió la puerta de la trastienda y le pidió a la vicepresidenta ausente, Mayte Parra, que bajará la voz durante su conversación telefónica, que casi empezaba a ser pública. En resumen: que si no quería estar el debate nadie le obligaba pese a cobrar 584 euros al mes por ello. Pero que no molestara.
Parra volvió poco después a su sitio y Rambla dio por finalizada la sesión. Pasaban dos minutos del mediodía. Algunos grupos ni siquiera consideraron oportuno hacer uso de sus turnos de réplica a pesar de que era el único debate en más de tres años.
La guinda la puso el portavoz del PP en la comisión, Antonio Peral, que a las 12:14 horas colgó en su cuenta de twitter el 'logro' de haber debatido «un solo punto del orden del día», es decir, el único que había.
Al Parlamento valenciano, la comisión de Nuevas Tecnologías y Sociedad del Conocimiento le ha costado 75.098 euros en los tres años, un mes y un día que ha estado sin llevar un punto al órgano de debate. Cada uno de los cargos de la Mesa ha costado 25.032 euros durante todo este tiempo. El último debate, en mayo de 2009, sirvió para que la entonces consellera de Industria y Administraciones Públicas, Paula Sánchez de León, explicara en Les Corts la política del Consell en materia de la sociedad del conocimiento.
Desde mayo de 2008, además de Rambla, Parra y Sanz, por allí han pasado los populares Alberto Fabra (fue vicepresidente en la pasada legislatura), Antonio Peral y Vicente Parra además de la socialista Mercedes Sanchordi, que sustituyó a Francesc Colomer en el cargo.
El problema del cobro del complemento no es de los diputados. La clave está en el acuerdo al que llegaron todos los grupos del Parlamento durante la época de Julio de España para pactar una subida de sueldo encubierta. Una medida a la que se le dio toda la opacidad posible pese a que es un hecho que los diputados valencianos son de los que menos cobran en España. El problema es que los grupos de Les Corts tienen miedo a decir en público lo que es una realidad incontestable.
El apaño consensuado con nocturnidad un mes de julio propuso que todos los diputados de Les Corts tuvieran un puesto de responsabilidad bien en la mesa de las comisiones o en la portavocía. La excusa perfecta para aprobar el plus de 584 euros (llegó a superar los 600) por el ejercicio de la función. Hay comisiones, como la del Tercer Mundo, que ni siquiera se han reunido en la actual legislatura.
Los pagos de Campus Party
En lo que fue debate puro y duro, el diputado de Compromís Fran Ferri pidió que se aclaren «los puntos oscuros» que firmó la Generalitat en 2007 con la empresa E3 Futura para organizar la Campus Party. El gasto pasó de 600.000 a 1,3 millones de euros. Ferri deslizó sospechas sobre un acuerdo que se suscribió con una entidad si ánimo de lucro: «Para el desarrollo del evento se contactó con varias sociedades mercantiles como Futura Networks, que se encargó de los registros de participantes, y Futura Interactiva, que organizó algunas actividades».
La coalición ha pedido información sobre esta cuestión para que la Generalitat aclare los contratos de la Campus Party.
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