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En busca de un linaje envenenado

La primera novela del valenciano Andrés San Demetrio navega entre el 'thriller' oscuro y la búsqueda de respuestas

N. C. M.

Sábado, 16 de enero 2016, 00:52

«Quiero saber quién soy». Este es el punto de partida de la primera novela del escritor valenciano Andrés San Demetrio 'El vendedor de humo' (Carena Books). Bajo esta premisa, una misteriosa mujer acude al despacho del genealogista Moisés, un tipo peculiar -según nos va desvelando el autor a lo largo de las páginas del libro- para averiguar el origen de su persona. Un conjunto de preguntas que no sólo forman parte de una rutinaria investigación sino que, además, le sirven a San Demetrio para poner sobre la mesa los propios interrogantes que surgen en uno mismo.

Este extraño recado, en el que debe poner nombre y apellido al último nombre que cierra un linaje desconocido, esconde, además, una misteriosa muerte. San Demetrio nos conduce por una senda llena de claroscuros, en lo que nada es lo que parece. Secretos y mentiras que acompañan al lector en cada página. Pero también es capaz de dibujar no sólo la caótica y solitaria personalidad de este experto en árboles genealógicos, sino que es capaz de configurar una historia con tintes negros, llena de contradicciones y que obliga a mantener todos los sentidos puestos en el libro.

Eso no quiere decir que sea una novela compleja. Entretiene. Es muy verosímil en algunos pasajes. Tanto que el lector puede llegar a verse reflejado en los personajes. No es fácil concebir un relato tan bien hilado como el de San Demetrio, quien se atreve, incluso, a utilizar su apellido como protagonista de ese misterioso linaje.

Es su primera novela. Y no está exenta de algunos errores. Pero son menos en comparación con la sutileza con la que describe algunas sensaciones humanas tan reconocibles para el lector que, como ya habíamos mencionado, hace inevitable la empatía con lo que el valenciano nos está contando.

Cabe destacar el personaje de Isaac, el ayudante de este genealogista tan dispar. Es el contrapunto luminoso al caótico Moisés. Las situaciones que entre ambos se suceden dotan de mayor humanidad al protagonistas. La relación tan paternal que siente hacia él le sirve al experto para intentar curar sus propios fantasmas internos. Ahí es, quizás, donde está la clave de la novela: el intento de curarse emocionalmente que tiene el personaje de Moisés.

San Demetrio no vende humo en 'El vendedor de humo'. Es una novela ágil, entretenida, creíble. Situaciones comunes que se tornan oscuras. Diversos personajes que se convierten en cercanos. No hay fantasía y sí mucha verdad. Para ser una primera novela, es indicativo de que el futuro literario del autor valenciano puede ser largo.

Lo cierto, lo confiesa el escritor, es que la escritura de la novela ha sido, según sus palabras, un sueño. El hecho de haber podido editar este libro ha sido casi una hazaña. Algo a lo que el autor está acostumbrado. Porque San Demetrio no se esconde -lo apunta en su propia descripción- y desvela que la decepción y la superación han sido constantes en su vida. Un premio, este libro, que puede compensar los sufrimientos pasados.

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