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MARINA COSTA
Lunes, 27 de octubre 2014, 23:23
El estudio olfatométrico que la Conselleria de Medio Ambiente requirió a la fábrica denunciada por malos olores en Paterna no ha arrojado ningún dato concluyente. El estudio señala que la actividad que desarrolla la instalación, situada en el polígono Fuente del Jarro, es «compatible» con el uso residencial del entorno. El análisis no ha detectado «nada anormal que permita averiguar la causa de las molestias. En líneas generales, no aparece ningún factor extraño», según explicó ayer la concejala María Villajos. La representante mantuvo por la mañana una reunión con los propietarios de la empresa para analizar estos últimos resultados y ayer por la tarde los desgranó durante la junta de barrio de La Canyada, a la que asistieron vecinos afectados.
Según aseveran los residentes próximos a la instalación, el problema, lejos de desaparecer, persiste. «No sabemos qué es lo que estamos respirando pero hay algún compuesto, alguna sustancia que es la que está teniendo consecuencias directas en el día a día de personas que padecen cefaleas y picos y escozor de ojos, especialmente cuando el aire sopla en esta dirección», recalcó ayer un residente de La Canyada.
Fuentes municipales subrayaron que «en este tema se está haciendo todo lo posible para esclarecer de dónde viene el problema y estamos exigiendo a la empresa todo lo que se le puede exigir».
Los afectados y los representantes municipales tienen concertada una segunda reunión con Calidad Ambiental, en este caso con el director Vicente Tejedo. Será el próximo 7 de noviembre. «En esta reunión volveremos a abordar todo lo que está ocurriendo y los estudios que se han realizado hasta la fecha para valorar qué se puede hacer», subrayó Villajos.
El asunto viene de lejos. Fiscalía decidió, finalmente, abrir diligencias para investigar el foco de olores que, al parecer, procede de esta instalación, que fabrica compuestos de látex, acetatos de vinilo y emulsiones acrílicas. La empresa acaba de presentar el estudio olfatométrico, requerido por la Dirección General de Calidad Ambiental, y ha puesto en estos últimos meses, a raíz de las quejas, medidas «correctoras», como una «modificación sustancial de la Autorización Ambiental Integrada. También se han sustituido filtros por limpiadores de gases», según explicaron desde la Conselleria. La Dirección General de Calidad Ambiental abrió un expediente de denuncia y solicitó a la firma documentación.
Un informe del Seprona de la Guardia Civil no pudo determinar el origen del foco. Tampoco lo pudo hacer una analítica de medida de la calidad del aire que elaboró el departamento de Química Analítica de la Universitat de València. En este estudio, se analizaron veinte puntos, dieciséis en el perímetro de la manzana donde está ubicada la empresa, y cuatro puntos adicionales entre el by-pass y la urbanización de La Canyada.
Se empleó una sonda capaz de detectar compuestos volátiles, tanto naturales como procedentes de una actividad industrial. Sin embargo, no se pudo extraer ningún dato específico o valor anormal.
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