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beatriz olmos
Domingo, 2 de agosto 2015, 20:33
Entre los ríos Turia y Arcos y a tan sólo 98 kilómetros de Valencia se encuentra Aras del Olmos, un territorio formado por paisajes llenos de bosques, montañas y barrancos muy profundos. Esta localidad se localiza al noroeste de la provincia, en pleno corazón del Alto Turia, con una extensión de 75 kilómetros cuadrados y situada a 936 metros sobre el nivel del mar.
Esta tierra se puede visitar a través de las diversas rutas tanto de senderismo como pedaleando bicicletas de montaña. Sus escenarios son ideales para la práctica de deportes al aire libre, ya que algunos de los bosques más frondosos de la Comunitat se hayan en este término municipal. Caminar a través del río Turia es una actividad muy practicada por los visitantes debido a su atractivo paisaje. A lo largo del paseo se puede observar que la Conselleria de Medio Ambiente ha acondicionado los parajes situados junto al río Turia y pone a disposición del público paelleros, refugios y zonas de pícnic.
Una de las rutas de senderismo que se puede practicar en este lugar es el de la Muela de Santa Catalina, desde donde se contempla una magnífica panorámica. El itinerario tiene un recorrido de 15 kilómetros y comprende algunos de los lugares más interesantes situados al norte de la población.
Enclavado sobre la Muela de Santa Catalina se haya uno de los lugares de mayor interés del área del Alto Turia. El observatorio astronómico profesional de la Universitat de València fue construido en una meseta situada a 1.300 metros de altura sobre el nivel del mar con un desnivel de más de trescientos metros sobre el terreno. Este es un punto estratégico ya que se trata de un emplazamiento con un cielo excelente, uno de los escasos puntos oscuros, es decir, con bajo índice de contaminación lumínica. Los edificios donde se realizan estudios astronómicos deben alejarse de la costa y buscar montañas altas que faciliten la contemplación astronómica.
El Observatorio de Aras de los Olmos (OAO) organiza visitas a su estación durante los meses de abril a septiembre. «El perfil de personas que nos visitan es muy amplio, vienen familias, jóvenes estudiantes tanto de bachillerato como universitarios, también es común encontrar grupos de la tercera edad», explica José Carlos Guirado, director del observatorio astronómico.
Durante el mes de agosto el observatorio se podrá visitar los días 13 y 14. El recorrido, que se inicia a las 20.30 horas, tiene un coste de 15 euros para los adultos y cinco euros para los menores de 12 años. Las sesiones admiten un máximo de 30 personas ya que las aglomeraciones podrían perjudicar las instalaciones. Comienzan alrededor de las ocho de la noche, antes de la puesta de sol y tienen una duración de dos horas y media.
Para Guirado lo que más impacta a los visitantes es «mirar a través del telescopio». «A la gente le sorprende ver algo tan familiar como es la Luna, porque tenemos una imagen creada de los planetas que muchas veces no se corresponde con la realidad».
Árbol centenario
El casco antiguo de Aras de los Olmos merece ser visitado, allí se encuentra el Ayuntamiento y la Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, datada en el siglo XVI. En la plaza central de Aras se podía admirar hace años un monumental olmo, auténtico símbolo del pueblo y al que sus habitantes profesaban un enorme aprecio. El árbol que se encuentra actualmente es bastante joven y sustituyó a su compañero que falleció con más de 300 años a causa de la grafiosis.
Tras pasar por las céntricas calles del Rey don Jaime, del Cortijo y de la Iglesia, encontramos excelentemente conservado el más antiguo de los monumentos locales, la Torre del Cortijo, una torre vigía de diez metros de altura construida por los árabes durante el siglo XI.
La visita a Aras de los Olmos no puede olvidar el Museo Arqueológico y Etnológico municipal, fundado en 1981 dedicado al maestro de escuela Francisco Moreno Mesas. La sala cuenta con objetos metálicos como llaves, joyas de los periodos de la Edad de Piedra y Bronce, de los pueblos Iberos, Romanos, Visigodos, Árabes, Medievales y material palenontológico sobre todo partes de dinosaurios, fósiles y minerales.
No se debe abandonar esta localidad sin antes visitar la aldea de Losilla, situada a cinco kilómetros de Aras. Otros de los rincones por descubrir son los tres espectaculares miradores ubicados en la villa. El de los Rubiales, el del río Arcos, y el de la Muela de Santa Catalina, desde donde se puede admirar la caída del río Arcos, el antiguo Molino de la Central y la Sierra del Javalambre.
Aras de los Olmos situado entre tres reinos (Valencia, Aragón y Castilla) ha sido nexo de tres culturas. Los primeros en llegar a estas tierras fueron los íberos, a continuación fueron los romanos quienes dejaron muestra de sus tradiciones y su cultura. Gracias a restos arqueológicos encontrados se sabe que el pueblo musulmán también habitó estos suelos.
La situación geográfica de este territorio hace que la gastronomía tradicional areña tenga gran influencia aragonesa y castellana. Algunos de los mejores platos de la gastronomía local son los gazpachos de monte y las gachas acompañadas de tajadicas de jamón y costillas de cerdo.
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