

Secciones
Servicios
Destacamos
S. GRAS
Domingo, 28 de marzo 2010, 03:19
El Mar Alicante tendrá que esperar, al menos, una temporada más para escalar hasta el podio del balonmano español. La temporada del conjunto alicantino está siendo brillante, pero no por el partido de ayer, en el que se vio totalmente borrado de la pista por un Parc Sagunto muy superior (33-38) en la primera parte, en la que el partido quedó visto para sentencia.
El encuentro no arrancó mal para las pupilas de Esteban Roig, que en los primeros compases del envite, en los que encontró posiciones cómodas de lanzamiento para Tobiasen primero y para Isa Ortuño, después. Pero el control del conjunto alicantino duró cinco minutos.
Cuando el Parc Sagunto asentó su defensa y ahogó el ataque de las alicantinas tomó las riendas del marcador y ya no las dejaría hasta el final del choque. El Mar no encontró la manera de penetrar en el 6-0 del conjunto valenciano y tampoco veía la forma de frenar a las chicas de Cristina Mayo.
Del 3-2 se pasó al 4-7 en apenas cinco minutos y ese parcial pesó como una losa en un Mar en el que sólo aparecía de vez en cuando Isa Ortuño. Danilovic, Da Silva y Garabenko hacían estragos en la defensa del Mar Alicante.
El varapalo que se estaban llevando las de Esteban Roig recordaba a los de temporadas en las que el Mar no pasaba de ser un equipo modesto que no podía hacer frente a los primeras espadas de la liga. Hasta diez goles de renta consiguieron tener las valencianas antes de que el partido llegara al descanso (11-21, m.28). Un correctivo importante que evidenciaba la superioridad del Parc Sagunto, el único equipo que estuvo sobre la pista.
Dos goles en la recta final del primer periodo y otros dos tras el paso por los vestuarios, permitieron al Mar Alicante maquillar el marcador (15-21, m.32), aunque la desventaja era tan descomunal que casi lo único que había en juego era la imagen.
Las alicantinas se aplicaron más y mejor en defensa, y tuvieron en la portera Maestro una buena ayuda, aunque después en ataque perdieron varias opciones por precipitarse en el pase o en el lanzamiento. Aún así, llegaron a ponerse a tres goles (32-35, m.57). Pero, como era lógico, cuando podía existir el más mínimo atisbo de remontada, el Parc reaccionaba para matar el choque. Y así hasta el final.
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.