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EVA JUAN
Sábado, 4 de septiembre 2010, 02:30
Las abundantes precipitaciones que durante el año han acompañado a la comarca de la Ribera Alta no han podido evitar que el río Albaida se seque a su paso por Villanueva de Castellón.
Esta situación ha provocado la muerte de miles de peces, tal y como pudo comprobar ayer por la mañana este periódico. De hecho, el río Albaida, a su paso por el puente de entrada a Villanueva de Castellón y por el camino El Molí Cremat, se presentaba completamente seco y con centenares de peces muertos. Además, en algunos de los tramos donde todavía quedaba agua embalsada, el olor era prácticamente insoportable.
«Esto se debe a un problema de distribución del agua», declaró el concejal de EUPV-Verds, Juan Ramón Murillo, quien añadió: «No es que no haya agua sino que se ha gestionado mal la que llega desde el pantano de Bellús y va a desembocar al río Júcar».
Cabe recordar que la coordinadora riu Albaida ya tuvo una reunión con la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) para que ésta gestionara el caudal de manera que el agua siguiese circulando por el río, al menos, hasta la época de lluvias. Así lo explicó Murillo, quien aseguró que durante el año, «el río ha tenido agua pero ahora, se ha quedado seco. No han calculado bien».
Esto ha provocado que el caudal se seque a su paso por Villanueva de Castellón y que miles de peces mueran. «Si se hubiese distribuido bien, hubiésemos tenido un caudal mínimo que llegara al Júcar y este tramo no estaría muerto», añadió el concejal.
Los problemas sanitarios y la posible desaparición de algunas plantas de la ribera del río son otras de las consecuencias de la sequía en el río Albaida. Tal y como apuntó a este periódico Murillo, «el agua concentra materia orgánica en estado de putrefacción y contaminada. Esto provoca olores debido al calor», añadió el concejal, quien lamentó que parte de la flora situada al margen del río pueda desaparecer debido a la sequía.
«Que el río tuviese agua durante todo el año había hecho que algunas plantas reaparecieran después de mucho tiempo pero ahora, están en peligro de desaparecer de nuevo», subrayó.
Y es que en la actualidad, el río Albaida no recibe del pantano Bellús el agua necesaria para llegar a todos los tramos del caudal. «Si no recibe entre 1,5 y 2 metros cúbicos por segundo, el agua no llega hasta el final y el tramo del río que pasa por Villanueva de Castellón se seca», manifestó Murillo, quien concluyó: «sabemos que de cara a la gota fría, los pantanos se tienen que vaciar. No obstante, el caudal se debería haber distribuido de manera que el agua hubiese seguido circulando».
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