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JULIÁN LARRAZ
Jueves, 22 de diciembre 2011, 01:43
El banco suizo de inversión UBS está preparando la financiación para que el gigante angloasiático HSBC compre Banco de Valencia. Esta operación está pendiente de que se den en España las condiciones necesarias para el desembarco del segundo banco del mundo, tal y como ayer publicó LAS PROVINCIAS. Según han explicado a este periódico, el importe total del crédito no está cerrado ya que hace falta conocer el agujero exacto que tiene la entidad. De este modo, se podrá determinar la cuantía de la ampliación de capital que necesita el Banco de Valencia y proceder a su saneamiento.
Una vez realizado este proceso, el HSBC, junto con empresarios de la Comunitat, controlarían el Banco de Valencia, se levantaría la intervención del Banco de España y la entidad tendría la liquidez que ahora escasea en el mercado interbancario.
La intermediación de UBS en la operación se debe a que es una entidad especializada en la inversión, es decir, que se dedica a la financiación de las grandes compraventas mundiales. Según explican fuentes financieras, el motivo por el que el HSBC recurre al crédito en lugar de a sus fondos propios para la operación es que este tipo de operaciones siempre se plantean con apalcamiento al tratarse de una inversión financiera. Esta forma de actuar no impide que la participación se convierta en estratégica para el comprador.
Para saber el importe total de la operación, el ejecutivo español tiene un papel clave. Hoy se conocerá al Ministro de Economía y, partir de ahí, podrán empezar las negociaciones definitivas. Los contactos, sin embargo, no están en su fase inicial. Ya han existido conversaciones con la cúpula del Partido Popular, tanto a nivel nacional como autonómico, para presentar esta operación. Se daba por hecho que la compra del Banco de Valencia no se iba a realizar bajo el Gobierno socialista, por una cuestión de calendario, por lo que ya desde el mes de noviembre se empezó a plantear el diseño de la misma que ha ido avanzando en las últimas semanas.
La operación de venta de la CAM al Sabadell por un euro supuso un cambio en la estrategia. Desde Londres, donde se manejan los hilos de esta compraventa, se sorprendieron por las enormes facilidades que el Banco de España ponía para desprenderse de las entidades intervenidas. De este modo, la creación de un 'banco malo' que aparte los activos tóxicos de Banco de Valencia o la creacion de un Esquema de Protección de Activos (EPA) que cubra las futuras pérdidas que puedan aflorar son considerados como unos requisitos que pueden ser asumidos por el nuevo ejecutivo.
La operación cuenta con una ventaja. La inspección del Banco de España durante más de un año del pequeño bastión financiero de la Comunitat hacen que la 'due diligence' (radiografía) que se necesita para realizar la operación ya esté hecha. Los datos recabados por el supervisor nacional hacen que se pueda presentar al gigante angloasiático una radiografía fiel del Banco de Valencia.
Esta información, junto con la intención del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, de realizar una segunda ola de recapitalización del sistema financiero, hace que los plazos de esta operación no se puedan demorar en exceso. Otra de las cuestiones que se necesitan para determinar la cuantía exacta que necesitará el HSBC es la aportación que realizarán los empresarios valencianos.
Miembros de la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE) comentaron ayer que es necesaria la implicación política para que la operación se puede realizar. Las facilidades que recibió el Banco Sabadell para adquirir la CAM se esperan que se repitan en esta ocasión para la venta del Banco de Valencia. «Es una gran oportunidad que no podemos dejar escapar», explica un miembro de AVE mientras que otro, apunta: «Hasta que Rajoy no se siente y tenga a su equipo delante no hay nada que podamos hacer, aunque para que ocurra esto sólo faltan unas horas».
Alza bursátil
La primera reacción tras conocerse el interés del segundo mayor banco del mundo en comprar el Banco de Valencia fue una fuerte subida bursátil. Las acciones de la entidad intervenida por el Banco de España el pasado 21 de noviembre se revalorizaron ayer un 13,56% hasta alcanzar la cota de los 0,67 euros.
La ya de por sí volatilidad de los títulos de Banco de Valencia se acrecentó ayer ante el interés del HSBC de desembarcar en la entidad valenciana. Ayer se movieron casi siete millones de acciones aunque no fue el día más activo de esta acción ya que el pasado 7 de diciembre se movieron más de 10 millones.
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