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NAPOLEÓN CATARINEU NIETO
Sábado, 31 de marzo 2012, 02:39
A raiz de un artículo publicado la semana pasada en LAS PROVINCIAS sobre la remodelación que gracias a la Universidad Politécnica de Valencia ha merecido el Molino de Vera, transformado hoy en Museo Agronómico, un grupo de amigos, picados por la curiosidad, quisimos conocerlo. Tras llamar al Politécnico, nos pusieron en contacto con un catedrático de la Escuela de Ingenieros Agrónomos para que nos lo enseñara. En efecto, quedamos sorprendidos por la obra allí realizada: cámaras de televisión para ver el agua de la acequia moviendo hoy la piedra del viejo molino (una ilusionada idea llevada a efecto por el afán de nuestro modesto guía, que se sacude el mérito); una valiosa y exhaustiva colección de botijos cedida igualmente por este profesor que nos acompaña; una biblioteca agronómica sin par en España, también conseguida merced a ímprobos esfuerzos del amable profesor; aperos y materiales antiguos de labranza que este mismo profesor ha recogido y colocado con su esfuerzo y su taladro en su tiempo libre. Asimismo se ha pintado y reconstruido la antigua ermita adjunta al reconstruido molino; se ha habilitado un jardincito con bancos en una pequeña plaza construida frente al museo, donde algunos viejos labradores fuman sus caliqueños, y hemos visto, en fín, como la Universidad ha enraizado verdaderamente con la comunidad de su entorno, gracias en buena parte a este ilusionado profesor, que también ha luchado por preservar y rescatar para nuestra historia algo del escaso reducto verde que, tras el Politécnico, aún queda de nuestra hermosa huerta valenciana. A la entrada del Museo, solo un letrero dice: Museo Agronómico, sin más, sin nombre alguno. Mis amigos, y yo en nombre del grupo, suplicamos a las instituciones de la Generalitat y a las autoridades universitarias que pongan a este museo el nombre del profesor Juan Manuel Gisbert. Es el nombre del entusiasta, vocacional y enamorado profesor que, tras dar sus clases, se acercó a pie para mostrarnos 'a fondo perdido' el Museo Agronómico y su maravilloso enclave.
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