

Secciones
Servicios
Destacamos
MARINA COSTA
Viernes, 17 de agosto 2012, 02:37
Perros adiestrados, que detectan la presencia del picudo rojo a través del olfato, rastrearán el palmeral de Bonrepòs i Mirambell para salvar sus 400 ejemplares del agresivo foco que afecta ya al 90% de las palmeras del viejo cuartel militar. La primera batalla se resolverá, precisamente, en este recinto en ruinas en el que, además, se mantiene el mayor asentamiento ilegal de la provincia de Valencia. Aquí malviven, desde hace años, más de un centenar de personas sin recursos.
El avance de la plaga es tal en esta instalación que el Ayuntamiento ha decido actuar de emergencia para evitar que el temido picudo acabe infectando al resto del palmeral. La situación es compleja porque, en principio, habrá que intervenir en la parcela ocupada, mientras se resuelve el futuro de estas personas, pendientes de un realojo en albergues o de una orden de desalojo judicial que todavía no ha llegado.
«El objetivo es frenar el avance de la plaga y para ello acordonaremos toda la zona para que los técnicos puedan trabajar con eficacia y seguridad para todos», explica el alcalde de la localidad, Fernando Traver.
Detección precoz
El Consistorio ya ha firmado un convenio con la empresa especializada Lucaplant, que está llevando a cabo este proyecto pionero de detección del picudo con perros adiestrados y cuyo estudio de eficiencia está elaborando la Universitat Politècnica de Valencia y el grupo de Entomología del Instituto Agroforestal del Mediterráneo. Estos perros detectores preparados utilizan su excelente olfato para 'marcar' las palmeras ya afectadas por el picudo rojo, ya sea en forma de adulto, larva o pupa. Una detección precoz, antes de que aparezca la típica sintomatología externa en la palmera, implica «ganar un tiempo absolutamente esencial a la hora lograr buenos resultados. Esto implica evitar la muerte de la palmera o el riesgo de caída, lo que puede generar graves consecuencias personales según la zona en la que se encuentre», explica Pedro Hernández, gerente de Lucaplant y director del proyecto de investigación.
Así que Bonrepòs será la primera localidad de la provincia en la que se ponga en marcha esta práctica que consiste en soltar, en cada búsqueda, a tres perros consecutivamente. «Cuando el primero realiza el rastreo y detecta formas vivas en la palmera, se para en ella, se encarama o se sienta justo al lado. Después se suelta a un segundo y después a un tercero para analizar todas las coincidencias».
Presentación en Tailandia
El próximo mes los encargados del proyecto tienen previsto presentar esta práctica en Tailandia, tras más de un año de desarrollo. «El objetivo es exportarlo a zonas en las que el cultivo de la palmera es fundamental a nivel productivo y económico como pueden ser los Emiratos Árabes o California».
El ataque del picudo, además, está evolucionando y ahora «también ataca por la base o el tronco de la palmera. En estos casos es más difícil detectar su presencia visualmente hasta que la sintomatología es ya exagerada y es demasiado tarde para intervenir», explica el responsable del proyecto. Esta podría ser la causa de la caída de algunas palmeras, según apunta el experto. Este programa cuenta con la colaboración del Centro de Estudios y Proyectos de Perros Detectores donde existe un área de investigación, una escuela de educadores y un criadero especializado.
La detección temprana de algunas fitopatologías no hace sino extender «el uso comprobado de las excelentes cualidades de los canes» en materia de drogas, explosivos o incluso en la detección de determinados tipos de enfermedades como el cáncer.
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
La chica a la que despidieron cuatro veces en el primer mes de contrato
El Norte de Castilla
Publicidad
Publicidad
Recomendaciones para ti
Favoritos de los suscriptores
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.