

Secciones
Servicios
Destacamos
EFE
Martes, 12 de febrero 2013, 04:25
El presidente de la Federación de Transportistas de la Comunitat Valenciana, Francisco Corell, cifró ayer en hasta 700.000 euros diarios el perjuicio que la posible demora por la avería del viaducto de la A-3 supondrá a los 2.000 camiones que diariamente utilizan esa vía entre Madrid y Valencia.
Corell calculó que el corte provisional de la A-3 en el viaducto de Contreras causará un retraso de media hora en el viaje, lo que supone «una limitación importante». Además del mayor gasto de gasoil, «no se pueden cumplir los horarios del tacógrafo», lo que obliga a los camiones a parar «10 horas más», lo que puede significar «penalizaciones en algún caso de 350 euros diarios si el camión no puede realizar el viaje en un día». Si los 2.000 vehículos tuvieran esa penalización, «hablaríamos de 700.000 euros».
A juicio de Corell, «es una barbaridad de dinero lo que se puede perder si realmente se producen atascos y esas demoras que obligan a detener los camiones a 30 ó 40 kilómetros de entrar en Madrid o Valencia». Porque los 700 kilómetros de ida y vuelta entre Madrid y Valencia «es lo máximo» que pueden realizar los transportistas.
Por ello, el presidente de los transportistas realizó un llamamiento «de urgencia» al Ministerio de Fomento para que se resuelva la avería «lo antes posible».
Nueva pieza
Mientras Francisco Corell hacía este llamamiento a Fomento, fuentes de la Demarcación de Carreteras de la Comunitat confirmaban que el plazo estipulado para la sustitución es de «semanas» y se hará «lo antes posible» aunque todo depende de las condiciones climatológicas.
Los operarios retiraron ayer la pieza deteriorada, situada a unos 35 metros de altura sobre el embalse de Contreras y a unos cuatro metros por debajo del tablero del puente. Ahora se enviará a un laboratorio especializado para analizar las posibles causas del deterioro. También se ha comenzado a preparar la superficie donde se unirá la nueva pieza, que ya ha sido encargada.
La rotura de una de las chapas de la celosía metálica del viaducto sobre la que se apoya el tablero de hormigón por el que circulan los vehículos, en la zona más próxima al túnel en sentido Valencia, se detectó en una inspección visual periódica, que se realiza cada 15 meses. El mismo viernes se decidió cortar el tráfico por prevención y se habilitó un desvío a través de la N-III entre los dos enlaces contiguos, el de Minglanilla y el de Villagordo del Cabriel.
El sábado se hicieron los cálculos del proyecto para sustituir la pieza y se encargó el acero corten necesario para construirla, elegido por la protección frente a agentes atmosféricos que le reporta su oxidación ya que, por tanto, «no requiere mantenimiento», según fuentes de la Demarcación de Carreteras.
Según las mismas fuentes, por el momento no se ha contactado con el ingeniero responsable de esta obra, realizada hace 15 años (la garantía en obra pública se extiende durante diez años), aunque posiblemente le pedirán datos una vez se conozca la causa. «Será una opinión más a contrastar», dijeron.
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Los libros vuelven a la Biblioteca Municipal de Santander
El Diario Montañés
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.