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BURGUERA
Jueves, 25 de abril 2013, 16:19
Igual que el mejor escribiente echa un borrón, los libreros se equivocan al contar las ediciones de su propia feria. A un error humano atribuye el Gremi de Llibrers de Valencia que en 2012 se celebrase la 43 edición de la Fira del Llibre y que hoy se vaya a inaugurar la 48, cuando teóricamente tocaba la 44. ¿O no? Pues no. Los miembros de la Asociación Valencia Antiga, aficionados a la investigación histórica sobre asuntos relacionados con la Comunitat, se reunieron en torno a una de las fotos en las que se puede observar las casetas del certamen literario en la plaza del Ayuntamiento, en los años sesenta y setenta. Echaron cuentas y no les salieron.
«Vimos que había un desfase de cuatro años. Me puse en contacto con el Gremi, pero la anterior directiva ni me contestó. Luego, con la llegada de David Cases a la dirección, me dijeron que comprobarían los datos. Creo que les sorprendió un poco y no se lo terminaban de creer. Finalmente, lo han reconocido», señala Arturo Cervellera, médico de profesión y un enamorado de la historia de Valencia, de sus fuentes y de las fechas.
La explicación de Cervellera señala hacia la cartelería para explicar el error. A finales de los años 80, según explica la propia Fira en su web, «la Conselleria de Cultura de la Generalitat sufragaba los carteles anunciadores. Se trataba de un formato que se aprovechaba para otras ferias literarias locales de la Comunitat. Un error en el repaso histórico de las ediciones afectó al orden de los carteles anunciadores cuando el Gremi de Llibrers decidió recuperar la numeración de la Fira del Llibre», a partir de los años 90. De modo que la feria, en vez de haber realizado 44 ediciones con la que arranca hoy en Viveros, se ha celebrado en 48 ocasiones. «Estoy contento porque, de esta forma se hace honor a la Historia y se presenta el certamen como lo que es», indica Cervellera, quien descubrió el extraño paso atrás en el tiempo que dió la Fira comprobando los datos en las hemerotecas.
«A saber a quién se le ocurriría en aquel momento pasar de hacer carteles con el número de las ediciones a utilizar sólo el año en que se celebraban. Lo que me ha chocado es que los libreros careciesen de un archivo para poderlo rectificar inmediatamente, o al menos comprobarlo cuando les avisamos los de la asociación, porque nos dieron bastantes largas», indicó Cervellera en referencia al gremio con sede en la céntrica calle Martínez Cubells.
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