

Secciones
Servicios
Destacamos
CONCHA RAGA
Miércoles, 2 de julio 2008, 06:13
Un centenar de directores de instituto de Secundaria de la provincia de Valencia, de los 161 que hay, acordaron ayer, entre otras medidas, instar a los padres a que soliciten que Educación para la Ciudadanía se imparta en valenciano o en castellano, pero no en inglés, como recoge la orden de la Conselleria de Educación.
Pedir un informe jurídico sobre la legalidad de las normas y solicitar a la Conselleria que remita por escrito información sobre la aplicación de las mismas son los otros dos acuerdos que, por unanimidad, aprobaron ayer los directores de enseñanza Secundaria.
Lejos de ir aclarándose el panorama futuro de la enseñanza de esta nueva asignatura impuesta por el Gobierno central, la situación se va complicando cada día. Todos los sectores implicados en la educación valenciana han expresado su postura.
En esta ocasión han sido los directores de cerca de un centenar de institutos los que ayer, en asamblea celebrada en el Instituto Luis Vives de Valencia, debatieron, durante más de dos horas, una única cuestión: la organización de la nueva materia que se tiene que empezar a impartir a partir del próximo mes de septiembre.
Algunos centros de Secundaria ya habían dado a conocer su rechazo a que Ciudadanía se imparta en inglés y en las dos modalidades previstas por el Gobierneo valenciano, la de clases lectivas o la de trabajos trimestrales, ésta última pensada para quienes objeten a la materia.
Fue el Instituto Ballester Gozalbo de Valencia el que dio el primer paso. A él se han ido sumando los claustros de profesores de numerosos centros de Secundaria. No impartirán la asignatura en inglés o no contemplarán la opción de los trabajos.
La conclusión es que sólo se darán clases lectivas del currículum del Ministerio de Educación en castellano o valenciano. En esta idea se mantuvo ayer el claustro del Ballester Gozalbo que, mediante un comunicado, indicó que no quieren ser "cómplices de una medida injusta e ilegal" que, además, "atenta contra la libertad de cátedra".
Para no caer en una confrontación de desobediencia civil a la normativa autonómica, con consecuencias legales por tratarse de funcionarios de la Administración pública, los directores de los institutos de la provincia de Valencia acordaron ayer que sean los padres los que desarrollen esta decisión.
Para ello, se ha puesto a disposición de las familias un modelo de solicitud para presentar conjuntamente con la matrícula de sus hijos en la que se puede reclamar que la asigantura les sea impartida a sus hijos en una de las dos lenguas cooficiales de la Comunitat.
Al mismo tiempo, según declaró a LAS PROVINCIAS el presidente de la permanente de directores de Secundaria, Vicent Baggetto, acordaron pedir, de forma individual, a la Conselleria de Educación "que nos aclare la situación jurídica porque consideramos que aplicar la orden del Consell puede incumplir otras normativas de ámbito estatal. Queremos saber a qué legalidad nos tenemos que acoger".
Baggetto destacó que esta actitud "no es objeción a la asignatura, sino incertidumbre jurídica". En opinión de los directores, "no parece normal que se imponga el inglés en una materia, sólo queremos que se despejen las dudas y cumplir la ley".
En su defensa argumentaron que cuando se han reunido con inspectores de Educación "nos han dado informaciones diferentes, en función de la zona donde está ubicado el instituto".
También destacaron que ahora están distribuyendo horarios "y asignamos los profesores a cada materia en función de la lengua que dominan y la línea lingüística del centro".
Los directores de Secundaria aseguraron que los programas de trilingüismo no son obligatorios y que impartir Ciudadanía en inglés "puede ser discriminatorio respecto al valenciano y castellano porque no se da opcionalidad a las familias".
Sobre este tema volvió a pronunciarse ayer el conseller de Educación, Alejandro Font de Mora, quien manifestó con rotundidad: "No hay más posibilidad que cumplir la orden y quien no lo haga tendrá que afrontar las consecuencias". Además, aseguró que ya dispone de los 124 profesores necesarios para dar la materia en la lengua inglesa.
Según Font de Mora, "no me consta que sean numerosos los centros que no van a cumplir la orden" y lanzó el mensaje de que quienes piden información "se les dará".
El conseller, que realizó estas declaraciones al término de la presentación del Plan Integra, añadió que el Gobierno valenciano ha sido "absolutamente respetuoso con la legalidad vigente".
Recordó, además, el beneplácito que la ministra de Educación, Mercedes Cabrera, dio a la propuesta de impartir Ciudadanía en inglés. "Hay, por tanto, una legislación, una asunción del tema por parte del Ministerio, un decreto de Secundaria no recurrido y una orden vigente", resumió el conseller.
Font de Mora mostró su extrañeza porque haya personas "que se arroguen la facultad de interpreta las leyes y llamar a la desobediencia civil". Añadió que la primera lección que tiene que darse en Educación para la Ciudadanía "es que la ley y las normas tienen que cumplirse".
Recordó que la oposición le había reclamado la extensión de los programas en inglés. "El problema es que es esta asignatura. Hay una politización de base que está envenenando la situación". Y lanzó el mensaje de que no hay "ni amenazas ni imposiciones".
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.