

Secciones
Servicios
Destacamos
J. BATISTA
Martes, 2 de septiembre 2008, 13:47
Abrazar la fe islámica empieza a ser habitual. Lejos de los estereotipos que existen sobre la comunidad musulmana, cada vez tiene una mayor implantación en la región valenciana. Según los datos con los que trabaja el Consejo Superior Islámico de la Comunitat, el islam gana cada año 4.000 fieles, síntoma de que se trata de una religión que día a día tiene una mayor aceptación.
La comunidad musulmana vive desde ayer su mes sagrado por excelencia, el Ramadán, que hasta el día 30 marcará la rutina diaria de 150.000 musulmanes afincados en la Comunitat Valenciana.
Aquellos ciudadanos practicantes que trabajan por cuenta ajena sufrirán un problema más para compatibilizar su religión con la jornada laboral. Además de tener que contar con la aceptación del empresario para que puedan interrumpir su faena para los cinco rezos diarios obligatorios, deben tener su permiso para terminar antes la jornada laboral y poder realizar la comida que sirve para romper el ayuno de todo el día, una de las principales características del Ramadán.
Hay que tener en cuenta que el ayuno se prolonga desde que sale el sol hasta que se pone, lo que supone un buen número de horas sin ingerir ni líquidos ni alimentos, de ahí la necesidad de no demorar más la comida del final de la jornada.
Ante los posibles problemas que se puedan generar, las comunidades islámicas reclaman una flexibilidad de horarios que permita a los fieles cumplir con los preceptos de su religión. Tal y como explicó la presidenta del Centro Cultural Islámico de Valencia, Amparo Sánchez, "no se han detectado grandes problemas relacionados con el Ramadán, aunque hay que tener en cuenta que el musulmán no puede recurrir al ayuno como una excusa para dejar de cumplir con sus compromisos de trabajo. Lo que se pide es que las partes interesadas negocien más flexibilidad horaria, sobre todo a la hora de romper con el ayuno", explicó Sánchez.
Sin embargo, este año el noveno mes del calendario lunar (cuando se inicia el Ramadán), ha coincidido con septiembre, por lo que los días continúan siendo largos y es más probable que los trabajadores musulmanes culminen su jornada antes de que se haya puesto el sol, que es cuando pueden volver a alimentarse.
En los casos contrarios, cuando coincide con su labor, los empleados musulmanes tienen garantías en este sentido desde hace 17 años. Según el artículo 12 de la Ley que regula el acuerdo entre el Estado y la Comisión Islámica de España, de 1992, tienen derecho "a concluir la jornada laboral una hora antes de la puesta de sol durante el mes de ayuno", tal y como resume la normativa. Sin embargo, se matiza que para ello es necesario que exista un acuerdo previo con el empresario. Además, para no causar un perjuicio a la compañía, el musulmán está obligado a recuperar este tiempo otro día sin que sea compensado económicamente.
La Unión de Comunidades Islámicas de España (Ucide) hizo pública una nota este fin de semana en la que se recordaba a los musulmanes del país el inicio del mes de ayuno. También había un mensaje para los empresarios. "Lo que sí deben tener en cuenta los empleadores es que los horarios de los trabajadores pueden sufrir una pequeña alteración a última hora de la tarde, por ello rogamos que faciliten, en la medida de lo posible, la adecuación de dichos horarios", según Ucide.
Said Ratbi, presidente del Consejo Superior Islámico de la Comunitat Valenciana, explicaba ayer que de los 150.000 musulmanes afincados en la región hay alrededor de 90.000 procedentes de países islámicos. Este dato no incluye a los han adquirido la nacionalidad española o los naturales de Ceuta y Melilla.
En total, el número de creyentes se eleva hasta los 150.000, teniendo en cuenta los nuevos nacimientos y a las personas que han decidido convertirse a la fe de Mahoma, como los españoles o aquellos procedentes de países europeos.
Proceso de alejamiento
La presidenta del Centro Cultural Islámico de Valencia aportó algunos motivos que pueden explicar el crecimiento que está experimentando la religión islámica.
"El aumento de musulmanes es un fenómeno global, pues sucede a nivel europeo y también se da en América. En la inmensa mayoría ha influido un proceso de alejamiento de su religión, lo que motiva que inicien un camino de búsqueda. También hay mucha gente que se acerca al islam con un carácter crítico y descubre que es algo muy diferente a lo que pensaban", señaló.
Su caso encaja con este perfil. "Yo era una católica convencida que sufrí una decepción y un alejamiento que me llevó a no creer en nada. Fue un proceso largo en el que me sentía vacía espiritualmente. Además, yo era una amante de la justicia social. Empecé a leer sobre el islam y a conocer a musulmanes y musulmanas. Esto hizo que se me rompieran los esquemas", explicaba ayer. Amparo pasó a la historia por ser la primera mujer en dirigir un centro islámico de carácter religioso en España.
El Ramadán establece un ayuno obligatorio que deben cumplir todos los fieles, a excepción de niños, mujeres embarazadas, lactantes, ancianos o aquellos que por su enfermedad no puedan prescindir de las comidas regladas. Pese a la posibilidad de evitarlo, también se dan casos de personas en estas situaciones que deciden, de forma voluntaria, cumplir con los preceptos de su religión, tal y como explicó la presidenta del centro de Valencia.
Este periodo, que impide ingerir líquidos, alimentos o mantener relaciones sexuales hasta la puesta de sol, durará hasta el 30 de este mes. El Ramadán no se reduce a la prohibición de comer durante gran parte del día, sino que sus funciones son de índole espiritual, según señalaron desde la Unión de Comunidades Islámicas de España.
El ayuno cumple una serie de objetivos espirituales. Es una forma de acercarse más a Dios, "ayuda a sobreponer el espíritu a las pasiones de la carne" y permite crear una conciencia solidaria, pues hace recordar "la situación en la que se encuentran muchas personas que no tienen con qué alimentarse", según las mismas fuentes.
Abdel Aziz es el coordinador del Centro Cultural Islámico de Valencia. Ayer explicaba que además de las cinco oraciones obligatorias, el musulmán puede realizar las plegarias voluntarias que quiera. Los rezos tienen una duración que oscila entre los cinco y los siete minutos.
"El Ramadán también es un mes de bondad con Dios. Establece que hay que ser positivos con la gente. Tiene una importancia más espiritual", comentó. Precisamente, uno de los rasgos de los que debe hacer gala el musulmán es la bondad, además de tener un carácter positivo con el prójimo.
Oraciones
Abdel Aziz hacía ayer una comparación con otras religiones como la católica, en la que también se producen periodos de abstinencia como la Cuaresma. "Quizá en el islam se ha protegido más", sentenció.
Aquellos vecinos musulmanes que residen en las inmediaciones de una mezquita deben acudir al templo para sus oraciones, mientras que a los que no tienen ninguna cerca se les exime de acercarse.
Debido a que se trata de un periodo en el que proliferan las oraciones voluntarias, el Centro Islámico permite a los fieles permanecer en las instalaciones hasta las 23.30 horas, según explicó Aziz.
Cuando termine el Ramadán los musulmanes se reunirán en la fiesta del desayuno, que sirve para celebrar la vuelta a la normalidad alimenticia, en lo que se refiere a la vertiente material, y "para que Dios acepte el ayuno", en la espiritual. Aziz señalaba que el musulmán debe continuar manteniendo una voluntad positiva en su vida y sus relaciones personales.
Amparo Sánchez, la presidenta del Centro, enumeró algunas de las actividades que organiza la institución pensando en los más necesitados. Por ejemplo, ofrecen comida gratuita tras el día de ayuno a todos aquellos musulmanes que no tienen suficientes recursos, o que se encuentran en la ciudad de paso por motivos laborales, y en muchos casos, solos. También se acoge a los menores musulmanes que son atendidos en los centros de los servicios sociales. Además, se organizan campeonatos deportivos entre mezquitas, concursos en los que se recita el Corán (con distintos niveles de exigencia), o se proyectan películas de contenido moral y espiritual.
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
La juzgan por lucrarse de otra marca y vender cocinas de peor calidad
El Norte de Castilla
Publicidad
Publicidad
Favoritos de los suscriptores
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.