

Secciones
Servicios
Destacamos
P. HUGUET
Martes, 30 de septiembre 2008, 10:14
Un desfile de enorme vistosidad. Casi 800 personas vestidas con trajes y armaduras del siglo XV. Entre ellas, 120 caballeros, con sus monturas engalanadas.
Todo el montaje sólo es comparable "al de cinco grandes óperas de Verdi interpretadas en un mismo día". La organización del Any Jaume I concretó ayer cómo será el acto que el próximo 9 d'Octubre espera reunir a entre 50.000 y 100.000 valencianos.
La cabalgata recreará con la máxima fidelidad posible el desfile organizado en 1428 por el rey Alfonso el Magnánimo, en honor de Jaume I. En aquella ocasión se trataba de devolver esplendor a la conmemoración de la entrada del Conquistador en la capital del Reino de Valencia.
La celebración del 9 d'Octubre comenzó en 1338, con Pere II el del Punyalet (o Pedro IV el Ceremonioso), pero en las dos primeras décadas del siglo XV había "decaído", apuntó Eduard Mira, comisario de los actos del Any Jaume I.
El Consell instó a Alfonso el Magnánimo a dotar al 9 d'Octubre de mayor esplendor y el monarca castellano (de la dinastía Trastámara) aprovechó para homenajear a su antecesor Jaume I, el primer rey de Valencia de la casa de Aragón.
El desfile no fue en el año 1438 (en el segundo centenario), sino en 1428. El Magnánimo preveía entrar en guerra con Castilla y planeaba el asalto definitivo a Nápoles, que concluyó en 1442.
Ahora se aprovecha una coincidencia de aniversarios: en 2008 se cumplen 800 años del nacimiento del rey Jaume I y 550 desde la muerte del Magnánimo, dos figuras clave de la historia valenciana.
Casi 600 años después, nuevamente el Gobierno valenciano impulsa este "acontecimiento único", como lo calificó la consellera de Cultura, Trini Miró. El acto aspira a ser "uno de los momentos más mágicos del Any Jaume I", añadió.
Cuando se le preguntó por el presupuesto de la cabalgata, la consellera no se pronunció. "No hay que vulgarizar algo (hablando de dinero) que se ha hecho ex profeso", opinó. Lo que sí hizo fue justificar la inversión -que no concretó- al resaltar que los trajes podrán ser utilizados en más ocasiones.
Varias son las opciones que se barajan. Una podría ser realizar la cabalgata en diferentes poblaciones de la Comunitat. Otra sería utilizar sólo parte del despliegue en más ocasiones; por ejemplo, que saliera sólo el Centenar de la Ploma, la milicia creada para proteger la Senyera. Y una tercera, que el desfile interesara en algún otro país y quisieran contratarlo.
Lo que no parece muy probable, según las palabras de Trini Miró, es que la cabalgada y la marcha cívica vuelvan a realizarse en Valencia otro año en el día 9 d'Octubre, que ya está "cargado de actos".
Costosa elaboración
Para el desfile ha sido necesaria la elaboración de más de 700 trajes, decenas de gualdrapas para los caballos y armas, entre otros muchos complementos, rasos, sedas, damascos...
Todo ello ha requerido de un laborioso trabajo de investigación. Para las telas del vestuario se han recuperado técnicas de la época. También ha habido estudios para reproducir la heráldica (banderas y escudos) de algunas de las familias más importantes de la época.
La marcha, además, contará con cuatro carrozas o rocas (en cierto modo antecesoras de las del Corpus) tiradas por bueyes. Se trata de dos navíos -una coca y una galera-, una torre con motivos de la arquitectura militar valenciana y un dragón, como símbolo del mal en un periodo marcadamente religioso.
Personajes con atuendo de moros y cristianos representarán luchas con estos carruajes.
La marcha se detendrá tres veces. La primera, para la recogida de una réplica de la Senyera medieval (anterior a la guardada en el Ayuntamiento de Valencia que saldrá en procesión por la mañana). Después se parará ante el teatro Principal donde habrá una reproducción del retablo del Centenar de la Ploma, custodiado en Londres.
Los artesanos, cuyo trabajo fue ensalzado por Trini Miró, Eduard Mira y Jaume Martorell, director de producción, han realizado copias prácticamente exactas de armas y vestimentas. Los impulsores ensalzaron la calidad de los trajes y de los blasones que decorarán la ciudad. Nada que ver con cualquier cosa vista hasta ahora, ni en el cine ni en la televisión.
La ropa del Siglo de Oro valenciano será mucho más vistosa que la mostrada en la película : del periodo dorado de las letras castellanas y donde se observan telas más oscuras, menos ricas.
Los varones llevarán calzas y jubones ajustados. Las mujeres, los generosos escotes de moda en la época. Las danzas también trasladarán al público al año 1428.
La caballería pesada (también habrá otra más ligera) estará prácticamente compuesta por jinetes ingleses expertos en este tipo de representaciones. Se necesita especialización por lo pesado de la armadura (hasta 50 kilos) y la dificultad de llevar armas, banderas o escudos y las riendas.
A diferencia de los actos de hoy en día, los músicos -que tocarán piezas de los siglos XIII a XV- irán delante de la comitiva, como ocurría en la Edad Media. La única excepción es para la Senyera, rodeada de acompañamiento sonoro.
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.