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SIN SERVICIO. Un vigilante de seguridad, junto a uno de los bancos afectados por el ataque anarquista. / EFE. KAI FORSTERLING
Las cámaras grabaron a un encapuchado que quemó los cajeros con líquido inflamable
Sucesos

Las cámaras grabaron a un encapuchado que quemó los cajeros con líquido inflamable

La Policía Nacional analiza los panfletos anarquistas hallados junto a los bancos Los agentes vigilan los círculos antisistema de Valencia en busca de sospechosos

J. A. M.

Viernes, 16 de octubre 2009, 04:13

La Policía Nacional mantiene abierta la investigación en busca de los responsables de la quema de dos cajeros automáticos ocurrida el miércoles de madrugada en Valencia. El análisis de las grabaciones de las cámaras de seguridad muestran cómo un individuo encapuchado arroja un líquido inflamable sobre los expendedores bancarios para, a continuación, prenderles fuego, según ha podido saber LAS PROVINCIAS de fuentes próximas al caso.

Al cierre de esta edición no se habían producido arrestos en relación a este nuevo acto violento de tintes anarquistas. Los agentes encargados del caso, pertenecientes a la Brigada de Información, están vigilando los círculos antisistema de Valencia y revisando minuciosamente estas imágenes para, a través de la ropa y otros elementos, tratar de identificar al autor de la quema intencionada.

Los investigadores también analizan al mínimo detalle los panfletos lanzados en la zona de los incendios, impresos que han centrado las pesquisas en un colectivo valenciano partidario de la anarquía. «Amadeu Casellas: Llibertat o mort», reza en las octavillas fotocopiadas que fueron recogidas por la Policía Nacional en el lugar de los incendios.

Como informó ayer este diario, Casellas, de 49 años de edad, lleva 23 en prisión acusado de atracar bancos de España en los años 70. Aseguraba que lo hacía para financiar luchas obreras. Actualmente está ingresado en un hospital debido a la huelga de hambre que ha realizado para exigir beneficios penitenciarios.

El primero de los ataques incendiarios registrados el miércoles tuvo lugar sobre las 3.10 horas, en el número 40 de la avenida de Aragón de Valencia. El fuego destruyó un cajero automático de La Caixa. Ayer todavía no había sido repuesto. «Estamos dando servicio a nuestros clientes a través de la ventanilla», explicó un empleado de la sucursal que no supo cuantificar el valor de los destrozos sufridos.

El autor del incendio escapó antes de que llegaran las primeras patrullas policiales. El humo afectó a la sucursal y a la escalera derecha del edificio. Ayer siguieron las labores de limpieza de estos desperfectos.

Un equipo de bomberos se desplazó con urgencia al lugar y sofocó el fuego. Cuando la dotación todavía se encontraba en la avenida de Aragón se recibió una llamada que alertaba de otro incendio en una caja de ahorros, concretamente en la sucursal de Bancaixa de la calle Guardia Civil.

Esta sucursal bancaria está situada en el barrio de Benimaclet, donde históricamente se han registrado varios incidentes relacionados con movimientos antisistema. El Cabanyal es la otra zona de Valencia en la que han surgido grupos violentos similares.

La Policía Nacional y la Policía Local montaron un operativo conjunto para localizar a posibles sospechosos. Una de las patrullas identificó a un grupo de jóvenes pero de momento no se ha podido probar su participación en la quema de los cajeros.

Los últimos ataques a bancos en Valencia fueron atribuidos a los dos anarquistas que hace una semana fueron juzgados en la Audiencia Nacional. Se les imputa el incendio de un cajero automático el 20 de enero de 2003, el de una grúa excavadora y la colocación de un artefacto incendiario en el Instituto de Formación Profesional El Cabanyal. Amanda Cerezo, una de las procesadas, confesó ser autora de la carta bomba que estalló en Correos en 2003.

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