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Paco y Sonia, segundo y tercera por la derecha, encabezan ayer la manifestación en Alicante.
Una lucha sin descanso por sus hijas

Una lucha sin descanso por sus hijas

Medio millar de alicantinos salen a la calle contra los «abusos» bancarios y en apoyo de Sonia y Paco, que llevan 20 días acampados

Esther Brotons

Domingo, 25 de enero 2015, 00:20

Colchones, sillas y una mesa plegables, mantas, termos, leche, pan, fiambre, galletas... La acampada que el día 5 de enero se montó frente a una sucursal bancaria de Alicante se está expandiendo hasta el punto de que vecinos y ciudadanos en general se han sumado a la causa y llevan víveres a Sonia y Paco y a sus compañeros de las plataformas de Afectados por la Hipoteca y Stop Desahucios, que se van turnando para pasar día y noche en el campamento y presionar al banco. En la plataforma change.org llevan ya 35.000 firmas. Una presión que ayer fue más allá con una manifestación en la que participaron unas 450 personas.

«Vamos a luchar hasta el final por nuestras hijas», aseguró la pareja, con dos niñas de 1 y 7 años, que tras quedarse sin trabajo perdieron su casa y los padres de Sonia, como avalistas, se tuvieron que quedar con su deuda. Son pensionistas y, según los afectados, durante dos años y medio «el banco les ha estado quitando 160 euros cuando ellos también tienen su hipoteca».

Hasta el momento, la última oferta de la entidad es liberar de la deuda a los padres de Sonia, tras «presentar una carta donde demostrábamos que estaban en riesgo de exclusión social» y el débito, de 110.000 euros, se rebaja a 35.000 euros. Una cantidad que Sonia y Paco, ambos en el paro, dicen que no pueden asumir. «No tenemos trabajo y si lo tuviéramos en un futuro nos estarían persiguiendo eternamente porque no podríamos pagarlo; por eso queremos la condonación».

Bajo el lema «Todos somos Paco y Sonia», los manifestantes, que recorrieron las calles más céntricas de la ciudad, denunciaron los desahucios, los abusos de la banca y se exigió el derecho al techo, a la dación en pago, al alquiler social y la condonación de la deuda. Un apoyo que la pareja agradeció. Tras cinco años en el paro, a él no le queda ninguna ayuda. «Estamos cansados, pero muy emocionados, hemos estado pagando al banco durante seis años, incluso con prestaciones, y otros dos años y medio mis suegros; ya es bastante», afirmó Paco.

Por su parte, fuentes del banco explicaron que «desde el 16 de enero, los clientes tienen una oferta por escrito, que responde a su petición de liberar a los padres de Sonia de la obligación de hacer frente como avalistas al préstamo que firmaron. También cuentan con la vivienda que se les facilita desde abril de 2014 en régimen de alquiler social por una cuota mensual de 75 euros». Las citadas fuentes añadieron que «nunca dejan sin techo a una familia en riesgo de exclusión social».

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