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Ana Jover
Alicante
Lunes, 8 de enero 2024, 00:40
Si los alicantinos son más europeos ahora que hace 30 años es, en parte, porque justo en 2024 se cumplirá el trigésimo aniversario de la ... puesta en funcionamiento de la euroagencia. Entonces se abrieron las puertas de la OAMI. La Oficina de Armonización del Mercado Interior colgaba la bandera europea en un edificio alquilado de la avenida Aguilera, cerca de la estación de Madrid, y entraba en la ciudad de Alicante como una novedad con cierta discreción, aunque con un aspiracional tremendo.
Su nombre no dejaba muy claro a qué se dedicaba, pero en 2016 con el cambio de denominación a Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (Euipo, por sus siglas en inglés) pasó a convertirse en una de las mayores agencias descentralizadas de la UE que se encarga de gestionar el registro de las Marcas de la Unión Europea (MUE) y los Dibujos y Modelos Comunitarios registrados (DMC), que protegen la propiedad intelectual en los 27 Estados miembros. También en una de las más rentables y en un acicate en la lucha contra las falsificaciones y el mercado ilegal que va asociado.
Desde su nacimiento a su consolidación actual, la Euipo ha atravesado muchas etapas en su relación con los alicantinos; pero los números demuestran que, al margen de las distancias -Europa siempre parece estar lejos-su aportación ha ido mucho más allá de la burocracia.
La Cámara de Comercio de Alicante comenzó a medir el impacto económico y social del organismo de la UE en la Comunitat Valenciana a partir de 2010. El último informe se publicó en mayo de 2023 y reflejó que la Oficina de la Propiedad Intelectual generó un impacto económico de 403 millones de euros en 2021 sobre la producción autonómica.
El dato incluye tanto la actividad directa como la indirecta de agentes externos relacionados con la presencia de la euroagencia en Alicante, es decir, la Escuela Europea de Alicante, el Tribunal de Marcas de la UE, la actividad de los despachos especializados de abogados, el gasto de congresos y otros eventos de propiedad industrial.
A su funcionamiento también se le imputan alrededor de 3.000 empleos anuales en la Comunitat Valenciana. En términos de renta, la contribución a la creación de riqueza en la región ha ido en aumento durante los años de la pandemia, alcanzando su valor más alto en 2021 al llegar a los 340 millones de euros.
Y eso solo en un año. El informe de la institución cameral cifró en 7.620 millones de euros el impacto económico de la euroagencia sobre la producción regional para el período 1996-21. La demanda directa de la Euipo a las empresas valencianas, originada tanto por su actividad corriente como por las inversiones realizadas, ha supuesto una inyección de gasto de 185 millones de euros anuales.
El 24 de julio de 1994, el primer presidente de la OAMI, Jean Claude Combaldieu y el entonces secretario de Estado de Industria, Juan Ignacio Moltó, protagonizaron la entrega de llaves del edificio provisional de la Oficina. En ese momento, el francés era la lengua insignia porque su presidente y su escaso equipo la tenían como idioma relacional. El paso más relevante tuvo lugar el 1 de abril de 1996, cuando se registró la primera solicitud de marca europea.
Desde entonces hasta ahora, la evolución es palmaria. La OAMI tuvo que aprender a organizarse ante un crecimiento exponencial que vino marcado por la avalancha de solicitudes. De las inicialmente previstas 15.000 en el primer año, la realidad fue que se superaron las 22.000 en el primer mes.
1.221 empleados
de 28 nacionalidades en 2022
La protección que buscaron las marcas europeas tuvo varias consecuencias positivas. La primera, la recaudación por tasas. La segunda, nuevas contrataciones. La tercera, hacía falta dejar atrás el alquiler y construir una nueva sede.
La apertura de Europa, el paso de la de los 15 a los 27, está detrás de la expansión y, sobre todo, de la configuración de esta especie de Torre de Babel. La última memoria anual de la Euipo indica que la euroagencia está conformada por 1.221 empleados de 28 nacionalidades diferentes. El 46 % son hombres y el 54 % mujeres. España es el país que más trabajadores aporta (383), seguida por Francia (117) e Italia (114).
Sólo 10 de los empleados estatutarios tienen menos de 30 años, y es que las exigencias de entrada son altas. La Euipo cuenta con un apartado en su web donde se publican las ofertas. Un simple vistazo muestra como el perfil de abogado ha dado paso a contrataciones de diferentes profesiones y cualidades, eso sí, un mínimo de tres idiomas es indispensable. El inglés es la lengua vehicular, pero la Oficina trabaja en cinco idiomas (español, francés, alemán e italiano).
Uno de los aspectos claves que se aprecia en ese portal es el trabajo que se ha hecho para modernizar, tecnológicamente, la euroagencia. Procesar y tramitar todas las solicitudes e informes telemáticamente bajo parámetros de seguridad está siendo un proceso vivo. De hecho, la puesta en servicio de bases abiertas hace más de una década permitió la conexión con las oficinas nacionales de patentes y revolucionó el escenario para los innovadores y empresas europeas.
En 2022, la Oficina recibió 174.152 solicitudes de Marca de la Unión Europea (MUE) que tienen una validez de diez años. Más del 99 % de todas las presentaciones directas se registraron en línea. Por otra parte, recibió 107.175 solicitudes de Dibujo o Modelo Comunitario (DMC) que tiene una validez de cinco. Las magnitudes son ligeramente inferiores a 2021 (-7,9%).
Quizás el proceso burocrático sea tedioso para quien no se dedica al registro de cualquier propiedad intelectual; sin embargo, el potencial de la Euipo se lo han dado, principalmente, las empresas europeas, quienes han buscado protección, valga la redundancia, bajo el paraguas de la UE.
Estados Unidos y Alemania fueron los países que primero tiraron del carro, aunque es tremendamente curioso asomarse a la evolución del origen de los clientes. Y sí, sorprende ver como China aparece en escena en 2015 y como en 2020 se convirtió en el principal cliente. El país asiático, al que todos asociamos con las falsificaciones - y así lo certifican los informes desde hace años - se ha convertido en un aliado inesperado.
Desde Alicante, la Euipo también adquirió la responsabilidad en 2012 de gestionar el Observatorio Europeo de las Vulneraciones de los Derechos de Propiedad Intelectual. Sus investigaciones están detrás de dos hitos. El primero: la inclusión de que los delitos contra la PI se hayan convertido en una prioridad para la UE.
El segundo: el Observatorio es una herramienta de cooperación y una base informativa apreciada por la Europol y las policías nacionales encargadas de custodiar las fronteras.
Y si los números son testigos del tiempo, el impacto de la Euipo se puede entender por otros intangibles en la vida de los alicantinos. Fuera de este texto se quedan las personas cuyos nombres están ligados a la historia de la euroagencia. Así, además de los diferentes presidentes -ahora directores ejecutivos- que han estado al frente con mayor o menor fortuna, hay políticos y profesionales que han trascendido al parámetro temporal. El alicantino Luis Berenguer, que acabó como eurodiputado, o el jurista Manuel Desantes son dos buenos ejemplos. El segundo, además, fue una figura clave para que la Universidad de Alicante pusiera en marcha el Máster Lucentinus, que se convirtió en una cantera de abogados para la defensa de marcas y patentes (hoy también de propiedad intelectual).
Por otra parte, está la relación de la Euipo con la sociedad alicantina, especialmente, la empresarial. La entidad ha vivido a lo largo de estos 30 años su particular Guadiana y esa distancia sentimental (a los alicantinos les costó sentir la Euipo como suya) se construyó sobre leyendas o medias verdades. El inicio de la andadura fue el momento de los grandes sueldos y de que sus eurofuncionarios abrazasen el sol alicantino fuera de la ciudad, entremezclados con los miles de residentes extranjeros.
De ahí que el informe de la Cámara de Comercio fuera más importante de lo que parecía. Bien lo sabe el actual presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón que, en esos momentos, era director gerente de la institución y participó en dar forma a ese acercamiento por la vía de los hechos.
No obstante, el paso institucional relevante fue el de celebrar más tarde la Noche de la Economía Alicantina en la sala Europa de la Euipo. La oficina se abre así, cada año, a recoger una gala en la que existe la tradición de decirse las verdades del barquero entre el empresariado y el 'president'.
Pero si algo quedará para la posteridad será el empeño del portugués António Campinos para que un carril bici llegara desde Alicante hasta Agua Amarga, la partida industrial en la que se asienta la sede de la Euipo. Su construcción se hizo realidad en 2017 y cambió la fachada litoral sur del municipio.
Y estos aspectos externos, que pueden parecer anecdóticos, son una parte social; pero hay otra cara interna que también ha evolucionado. No sólo la cantidad de empleos directos o indirectos, sino el asentamiento de los trabajadores y sus familias consolidaron que Alicante tuviera una Escuela Europea y una plataforma solidaria como Solcir (Solidarity Circle) que ha construido puentes de ayuda y cooperación con ONG locales. Para algunos son islas, para otros son puentes entre la sociedad y la 'gran empresa pública' que es la agencia.
La intrahistoria es mucho más rica y seguirá creciendo necesariamente, porque ahora la Euipo se prepara para un desafío inmediato como es la gestión de los Indicadores de Protección Geográfica. La firma conjunta del reglamento se produjo el pasado diciembre en el Parlamento Europeo.
La Oficina Europea de Propiedad Intelectual será la responsable de registrar las denominaciones de productos artesanales e industriales. Es decir, que, además de la vertiente agrícola, que es la que conocemos se podrán proteger productos como el mármol de Alicante y otros, donde la Comunitat Valenciana tiene sello propio.
La oficina en Alicante tendrá que adaptar su estructura, su equipo y toda la gestión. Así, la previsión es poder registrar las primeras IG en 2025.
Por otra parte, se ha comenzado a redactar el Plan Estratégico 2025-2030. Es la hoja de ruta de la entidad que, en la actualidad, se encuentra en pleno proceso de participación para recoger las opiniones de los agentes y del entorno a través de una encuesta abierta. Los retos son innumerables. De especial relevancia será todo lo relacionado con la sostenibilidad, donde ya se ha puesto el acento.
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