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Alumnos en un colegio concertado, en una foto de archivo. Iván Arlandis

La caída de la natalidad en la Comunitat Valenciana facilita el mantenimiento de los conciertos educativos

La menor población escolar rebaja el mínimo de alumnos que debe tener una clase para seguir recibiendo fondos públicos

Joaquín Batista

Valencia

Viernes, 23 de febrero 2024, 02:34

Los colegios concertados lo van a tener más fácil para mantener los fondos públicos para sus aulas al suavizarse, ligeramente, el principal requisito para ello. ... La razón no está en normativas recientes propiciadas por la administración, ni tiene que ver con el cambio de signo político en la Conselleria de Educación, sino que se deriva del cumplimiento estricto de la normativa que regula el sistema, que se desprende de un real decreto estatal de 1985, aprobado por un gobierno socialista.

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En líneas generales determina que para mantener el concierto en una clase o unidad es necesario cumplir un número mínimo de alumnos. Y el parámetro correspondiente a 2024, el que utilizará el departamento de José Antonio Rovira para hacer las comprobaciones, que son anuales, se minora en la mayoría de municipios en lo que atañe a los conciertos de Infantil y Primaria. Aunque se han dado altibajos, en los últimos años la tendencia es similar, a la baja, y detrás del fenómeno está la caída de la natalidad, que es sinónimo de disminución de la población escolar. Aunque también está sucediendo con Bachillerato la explicación es distinta, y no se detecta, de momento, en la ESO, etapa que todavía no está plenamente afectada por el invierno demográfico que se inició a partir de 2009.

El reglamento de conciertos recoge diferentes obligaciones para las titularidades, como acatar las normas de funcionamiento y de política educativa que determine la administración, por ejemplo a nivel curricular o de admisión de alumnos, o garantizar la prestación del servicio educativo en condiciones de gratuidad. También señala que el número mínimo de alumnos se extrae de la media de los centros públicos del municipio o zona de influencia para cada una de las etapas, aunque la administración autonómica resta dos puntos a este valor.

Si una clase queda por debajo, la conselleria puede, de oficio, iniciar un expediente para quitarle el concierto, por ejemplo distribuyendo al resto de estudiantes entre otras unidades. De hecho, es la única razón que ha propiciado en los últimos años reducciones en este sentido, pues otros intentos protagonizados por el Botánico bajo el argumento de que no eran necesarios se han topado con el rechazo de los tribunales. Precisamente porque sí cumplían la media citada.

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El Diari Oficial de la Generalitat ha publicado esta semana las ratios medias de alumnos por unidad de todas las localidades con centros concertados. Y si se comparan con las de años anteriores se concluye que van a la baja. Así, si se ponen en relación con las de 2020, abriendo un poco el horizonte temporal para poder percibir mejor el efecto de la demografía, se concluye que el promedio aplicado a Infantil cae en 69 municipios (entre uno y seis alumnos menos), se mantiene en 21 y sube en 18 (entre uno y cuatro). Lo mismo sucede en Primaria: se minora en 50 localidades (la caída oscila entre uno y cinco alumnos), no varía en 30 y se incrementa en 28 (de uno a tres).

La explicación más lógica es que, más allá de las singularidades demográficas de las localidades, hay menos población escolar, lo que se nota a la hora de calcular el promedio mínimo. También es cierto que el fenómeno afecta por igual a los concertados, aunque tradicionalmente gozan de una mayor demanda social. Así que con poco que mantengan la atracción de sus familias, lo tendrán un poco más fácil para quedar encima del umbral.

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Otras etapas

Siguiendo con la educación obligatoria, en la ESO la situación es distinta, pues la etapa todavía no se ha visto plenamente afectada por el desplome de la natalidad. O al menos con la misma intensidad que Infantil y Primaria. De hecho, hay más centros en los que sube la ratio (51) que en los que baja (21).

En cuanto a Bachillerato, el invierno demográfico todavía no ha llegado. Y sin embargo, el promedio también ha bajado respecto a los años previos. En este caso la norma dice que para la primera unidad de cada modalidad hay que acreditar al menos 25 alumnos, que es una cifra invariable, mientras que la ratio anual, calculada con la misma metodología, se aplica a partir de la segunda. Comparando las cifras de 2020 y 2024 se concluye que es menor en 19 localidades (de uno a seis alumnos menos), igual en tres y mayor en diez (entre uno y cinco más). El total de municipios es menor porque los conciertos postobligatorios no están tan extendidos como los generales (Infantil, Primaria y ESO). El origen del fenómeno es el mismo (menos alumnos significa menos promedio), aunque la explicación de la reducción es la competencia que suponen los estudios de Formación Profesional, cuyas matrículas crecen año a año.

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