LAS PROVINCIAS
Viernes, 9 de agosto 2019
Un termómetro en el interior de Valencia capta una temperatura y el mismo aparato en el extrarradio puede registrar varios grados menos de diferencia. ¿Por qué se da esta variación de temperatura si entre ambos puntos pueden existir unos pocos metros de distancia? En periodos extremos es cuando más se hace visible este efecto favorecido por las grandes construcciones en las ciudades y la circulación que existe en su interior. En la huerta y periferia de Valencia, todo cambia gracias al efecto 'isla de calor'.
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Este fenómeno explica cómo es posible que en el centro de Valencia se registren menos grados en olas de calor y más temperatura en periodos fríos respecto a otros puntos de analítica como vendría a ser la huerta de Valencia o el aeropuerto de Manises. En momentos puntuales se han llegado a registrar hasta 10 grados de diferencia en una misma situación atmosférica entre apenas 5 kilómetros de diferencia.
De esta forma, el asfalto, el cemento, las construcciones, aires acondicionados y vehículos en circulación ayudan a que el calor se 'almacene' en el interior de la ciudad y permeabilicen a la urbe del frío. La tierra de la huerta, la ausencia de construcciones de grandes dimensiones y la menor cantidad de asfalto juegan a favor de la periferia, especialmente en la noche, cuando en una situación de cielo raso en la ciudad se mantendría el calor de todo el día y en el área metropolitana se enfriaría de forma más rápida por el tipo de suelo.
¿Por qué en unos barrios de Valencia hace más calor que en otros?
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