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El boca a boca ha sido de siempre un arma de difusión masiva antes de que apareciesen las redes sociales. En el mundo de los ... toros estaba muy arraigado. Y no es hábito que se haya perdido. El medio, aunque parecido, es más rudimentario, más arriesgado y seguramente más honorable teniendo en cuenta que había/hay autores evidentes (no camuflados en identidades falsas) sobre los que cae la responsabilidad de lo dicho, para bien o para mal. Un pronóstico negativo, un ese no vale, te podía perseguir de por vida si el muchacho acababa rompiendo las barreras de las ferias. Más frecuente era/es el caso contrario, aquello de he visto un fenómeno que va a acabar con el cuadro… se repetía/se repite todos los inviernos. Trae menos consecuencias porque si no se confirma, que es lo más fácil, siempre cabe la posibilidad de achacarlo a las distracciones del chico, al sistema, a los padres, a las novias... y si por el contrario el fenómeno acaba siendo un fenómeno te prestigia lo suyo.
Les cuento lo que les cuento porque ayer acudí a la plaza ilusionado por lo que traía últimamente el boca a boca de los corrillos taurinos en Valencia, hay un chico de Mislata que va para fenómeno… el anuncio me ha venido llegando con reiteración acompañado de videos que lo confirmaban. Israel Guirao se llama. Lo de Guirao no es fácil de pronunciar ni muy taurino, pero tampoco lo era el Cordobés ni Largartijo ni Manolete y acabaron siendo referencias clásicas y gloriosas. Así que he ido a ver a Guirao nada menos que a la plaza grande de la capital. Y bien, muy bien. Si no hay distracción, sistema, etcétera, etcétera que lo impida, hay torero y bueno.
Guirao cortó dos orejas y naturalmente los partidarios se lo llevaron por la puerta grande. Justamente, porque Guirao que es un chiquillo, toreó muy asentado, desde los lances de recibo hasta la media estocada con la que despachó a su oponente que no crean que fue el mejor. No le dudó ni un momento, detalle que es síntoma de seguridad y valor, pisó la plaza con personalidad, mostró lucidez y una tendencia hacia el toreo bueno. Diría que tiene un algo diferenciador que hace creer. Por todo ello los de boca a boca asintieron satisfechos. Y no creas que ha sido su mejor tarde, advertían. No digo que ya es todo lo que comentaban, sería precipitado porque todavía hay mucho camino por recorrer, pero las esperanzas crecieron y el rumrum trae buenos augurios siempre que no se distraiga, le respete el sistema y la suerte tan necesaria esté de su parte. De momento apunte, Guirao, se llama Guirao.
Sucedió en la primera de la Escuela. Se lidiaron erales de Castillo de Azuel, de buen juego en general. De los otros chicos hay que destacar las buenas maneras del sevillano Guillermo Luna, que dio la vuelta al ruedo, y la disposición de todos, Joselito de Córdoba, Ángel Alarcón, Álvaro Castillo que fue apalizado por un novillo muy enterado sin que se rindiese y Héctor Morales, además de la entusiasta participación como banderilleros de los chicos de la escuela de Valencia, Marco Polope, Jorge Escamilla, Víctor Roig y Hugo Masía.
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