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Gaspar Macià
Miércoles, 12 de agosto 2015, 00:55
El Misteri inició anoche en Santa María un nuevo ciclo de representaciones agosteñas, que un año más estarán marcadas por la incorporación de voces nuevas a algunos papeles, así como mejoras escenográficas que permiten añadir matices a pasajes como la Judiada o el entierro de la Virgen.
Unos retoques escénicos en los que el Maestro de Ceremonias, Antonio Antón, y los cantores han estado trabajando en las últimas semanas en los ensayos realizados en el escenario de la Basílica, y que los espectadores que presenciaron la primera de las representaciones extraordinarias o ensayos generales ya pudieron apreciar anoche.
La pelea de la Judiada ha ganado visualmente al incorporarse más apóstoles al forcejeo en el andador. Pero sobre todo la mejora más destacada es la sincronización del último verso del canto que interpretan los judíos -«Aquesta gran novetat...»- con el momento en que el más avanzado de ellos queda con las manos palarizadas al intentar tocar el cuerpo de la Virgen.
Según explica el delegado de los cantores, Juan Carlos Romero, «hemos estado trabajando mucho este aspecto y el resultado es fantástico, porque coincide ese instante justo cuando acaba el canto, que es lo que corresponde».
El Mestre de Capella, José Antonio Román, destaca que musicalmente también han trabajado ese pasaje para darle un tono más acorde con su significado. «Quedaba raro que los judíos reclamen a los apóstoles que no entierren a la Virgen, exigiéndoles en el último verso 'que ens la deixeu' ['que nos la dejéis'], y en lugar de cantarlo de forma enérgica se interpretaba de manera suave». Son, añade el director musical, «pequeños matices que para mucha gente pasarán desapercibidos pero que contribuyen a mejorar la representación».
También se ha trabajo el movimiento escénico del entierro en el cadafal. En años anteriores se reorganizó el cortejo para que se apreciara mejor el deambular de apóstoles y judíos por el escenario, y en esta ocasión se ha ensayado con la cama grande de la Virgen que se utiliza el 15, con el mismo propósito.
Celebración
La primera representación contó anoche con otro detalle, que tuvo al Mestre de Capella como protagonista. Se cumplen 35 años del debut de José Antonio Román en el papel de Santo Tomás. Con tal motivo, volvió a interpretar al último apóstol que acude a reunirse con la Virgen, y que llega momentos antes de su Coronación, camino del cielo.
Pese a haber interpretado este papel «un centenar de veces durante más de 20 años», según señala, ha vuelto a ensayarlo en las últimas semanas. «Nunca se puede dar nada por sentado, y menos en actuaciones en directo. Siempre hay que ensayar y repasar una y otra vez por mucho que uno se sepa su parte», explicaba ayer antes de la representación.
Durante la primera parte de la escenificación fue un apóstol más y dirigió a los cantores desde el cadafal, como suele hacer. Pero tras el descanso, dejó la batuta al Mestre suplente, Francisco Javier Gonzálvez Valero, director a su vez de la Escolanía y el Coro Juvenil. Encarnando a un apóstol, el sustituto dirigió a los cantores sobre el escenario hasta la postrera incorporación de Román para los momentos finales.
El Mestre titular está satisfecho del nivel actual de la Capella. «Creo que estamos en un buen momento, pero siempre hay que pensar en mejorar». Román está contento también de la implicación de los cantores. Su filosofía de contar con varios miembros de la Capilla preparados para interpretar el mismo papel, con el fin de evitar sobresaltos, le da seguridad pero también le obliga a prodigarse en rotaciones. «Hay que dar oportunidades a todos para que no se desanimen. La gente viene a ensayar y si no sale en las representaciones, pueden perder el interés».
De ahí que haya cambios en los principales papeles en las distintas representaciones que se verán hasta el próximo día 15. Y los que no puedan intervenir en agosto, el Mestre los tiene en cuenta para las representaciones extraordinarias de otoño, cuando tocan.
Esta forma de trabajar permite ir renovando las voces de forma natural, sin contratiempo ni prisas. Por ejemplo, el reverendo Miguel Cano, que debutó en la Prova de l'Àngel como Padre Eterno, interpretó anoche este papel.
Los ensayos generales del Misteri proseguirán esta noche (22.30) y mañana tarde (17.30), mientras que el 14 tendrá lugar la escenificación del primer acto, la Vespra, y el 15, el segundo o Festa, con la Coronación de la Virgen de la Asunción, ambas a las 18.00 y con entrada libre en los dos casos.
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