

Secciones
Servicios
Destacamos
Cerca del aeródromo de Requena, Mercé Ferrús reflexiona sobre su trayectoria vital. «Estudié forestales para la prevención de montes, me gustó pero ese trabajo te liga mucho a la oficina, conocí la extinción de incendios y aquí estoy desde el 2010. Me siento plena».
Supervisa rutas y lamenta el estado en el que se encuentran muchos espacios naturales valencianos. Entre trabajos de prevención y de entrenamiento según el protocolo de prácticas suele versar su jornada laboral.
Más tarde, la valenciana pone rumbo al campo de Les Abelles e inicia su preparación. Ella es una de las mujeres que componen el equipo que jugará en División de Honor después de que la temporada pasada la Federación decidiese suspender la fase de ascenso a la que el equipo valenciano había accedido. Finalmente, después de la renuncia de uno de los equipos que subieron, el conjunto abejorro militará, como el masculino, en primera categoría de la élite nacional.
Desde hace tres años, el día a día de Mercé se ha visto felizmente alterado por la llegada de Yeray. Un pequeño de tres años que ahora es el «fan número uno de Les Abelles». En el momento que supo que iba a ser mamá, la jugadora trabajó para integrar la nueva faceta de su vida a su día a día: «Tu cuerpo cambia, pero también estás mal informada. Hay médicos que te dicen que te quedes en casa y que no hagas nada, pero estás embarazada, no enferma. Me puse en contacto con profesionales que tratan con deportistas que son o van a ser madres», afirma.
A los seis meses de dar a luz a Yeray, Mercé volvió a los terrenos de juego sin renunciar a la lactancia: «Me gusta el vínculo que se crea entre madre e hijo y entendí que debía involucrarlo en mi día a día. Mi pareja me lo traía a los partido y le daba las tomas». En la banda alimentaba a su pequeño: «En el momento que podía salir, me duchaba y le daba el pecho, luego otra vez a la ducha, me ponía todas las protecciones de nuevo y al terreno de juego», recuerda. «Al trabajo también me lo traían, soy madre pero también más cosas. Poco a poco la sociedad ve normal un hecho natural como es la lactancia». Ese vínculo entre Yeray y su madre se extendió a todo el equipo abejorro. Las compañeras de mamá son para el pequeño «sus tías» y anima como el que más.
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Una moto de competición 'made in UC'
El Diario Montañés
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.