Las propuestas del PSPV para endurecer las leyes con el fin de tender hacia la abolición del la prostitución se puede convertir en el último ... asunto que divida al tripartito antes de elecciones. El último, porque quedan apenas dos meses para disolver Les Corts, que es el atajo que han escogido los socialistas con el fin de aprobar unas medidas que no lograban sacar adelante a través del Consell a causa de la resistencia de Compromís. El PSPV ha decidido pasarle la pelota al poder legislativo, y así esquivar la negativa de Compromís, que se mantiene, también en el parlamento, en contra de una iniciativa que los socialistas podrían sacar adelante con los votos del PP. O no. En cualquier caso, la situación ha propiciado un nuevo capítulo de fractura y división en el seno del tripartito. La vicepresidenta del Consell, de Compromís, Aitana Más, ha reconocido la falta de unidad en el Gobierno valenciano en torno a un asunto que la consellera de Justicia, Gabriela Bravo, tomó como bandera hace años y que ya propició que se enfrentase a Mónica Oltra.
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La coalición nacionalista se anotó la matrícula de Bravo hace años, y más después de que Oltra dimitiese. La consellera de Justicia ha continuado buscando un avance en la abolición de la prostitución y se ha topado de bruces con la resistencia de Compromís. El PSPV registró, y retiró, y luego ha vuelto a registrar, propuestas en solitario y de forma urgente en Les Corts para modificar las leyes autonómicas de carreteras y espectáculos, prohibiendo su práctica en zonas de dominio público y su publicidad en establecimientos.
Los socialistas han buscado desviar el foco y sacar del conflicto a Bravo para derivarlo en un enfrentamiento de partidos. De ahí que las iniciativas hayan dejado de ser defendidas tanto por el grupo parlamentario como por el propio PSPV como organización.
Mas ha reconocido sin ningún tipo de problema este viernes que «no hay una posición única» en el seno del Consell respecto a las medidas para abolir la prostitución, algo que «es evidente» por las discrepancias entre PSPV y Compromís. «Una ley seca (en relación a una prohibición) solo servirá para esconder un problema con componentes sociales complejos», ha subrayado Mas, quien ha recalcado que «no hay una posición única, es evidente, y se sabe que no es un tema que se haya debatido en el Consell. Tampoco está en el acuerdo del Botànic, no forma parte del seminario de gobierno y no ha habido debate entre los departamentos (Igualdad y Justicia)». Es decir, que para Mas, ni hay acuerdo ni es un asunto prioritario.
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La consellera de Igualdad recordó que las propuestas del PSPV están basadas en el anteproyecto que presentó Justicia el año pasado que «ya recibió alegaciones» y fue rechazado por su conselleria cuando la dirigía Mónica Oltra. A partir de ahí, ha señalado que la toca realizar una «reflexión» como consellera: «Creo que una ley seca para la prostitución solo servirá para esconder un problema con componentes sociales complejos y tratarlo de manera punitiva».
Mas defiende «no legislar hechos concretos que están alejados de la realidad» en primer lugar y por «procurar que la norma no perjudique a la parte más vulnerable», las mujeres prostituidas. A partir de ahí, la vicepresidenta ha puesto en valor las políticas puestas en marcha desde el Consell: el servicio autonómico de empleo (Labora) ha formado incorporado al mercado laboral a 99 mujeres víctimas de trata o de explotación sexual y violencia machista y el programa 'Alba' de Igualdad ha atendido a más de 2.000 desde octubre de 2021.
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«Políticas que van a la raíz de ese problema y suponen ya medidas reales y efectivas contra esa lucha», ha subrayado Mas, un modo de señalar que esas sí son soluciones. El PSPV ha salido horas más tarde a replicar.
La vicesecretaria general y de Igualdad del PSPV, Ana Domínguez, ha insistido en que la abolición de la prostitución es un objetivo «fundamental e irrenunciable» en la «agenda feminista» de su partido: «No podemos no hacer todo lo posible». Desde el PSPV se indica que «para el feminismo no hay mujeres de primera ni mujeres de segunda. En la medida en que las víctimas de la prostitución son víctimas de violencia machista, no podemos no hacer todo lo posible para poner fin a esta forma de esclavitud de las mujeres».
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«Para el PSPV es irrenunciable dar todos los pasos que podamos en el camino de la abolición de la prostitución. No entendemos otra manera, porque no la hay, de ser feministas», ha abundado Domínguez.
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