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r. d.
Jueves, 4 de marzo 2021, 08:26
La Guardia Civil de Alicante, en el marco de la Investigación Caimanali, ha intervenido un caimán de 1,60 metros y un águila de harris en una finca de Sax. El caimán vivía en unas codiciones inadecuadas, que impedían que tuviera la calidad de vida óptima necesaria para su especie. Su propietario lo anunciaba para la venta por 2.000 euros.
El pasado 25 de febrero, el Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de Monóvar tuvo conocimiento de la existencia de un caimán, que podía encontrarse en una finca particular de forma irregular. Se trataba de un ejemplar de gran tamaño, que el entonces propietario tenía a la venta por 2.000 euros.
Los agentes del SEPRONA, en estrecha colaboración con el Colegio Oficial de Veterinarios de Alicante y el Servicio Oficial de Inspección, Vigilancia y Regulación de las Exportaciones (SOIVRE), dieron inicio a una ardua investigación llevada a cabo para localizar e identificar al presunto propietario así como la localización de la finca dónde supuestamente se encontraba el animal.
Tan pronto como consiguieron identificar al implicado y lograron ubicar la vivienda en la localidad de Sax, los agentes se desplazaron hasta el lugar al objeto de realizar una inspección. Así, el pasado lunes 1 de marzo, hallaron en el domicilio un caimán (caiman cocodrilus) de más de un metro y medio de longitud, junto a un ejemplar de águila de harris (parabuteo unicinctus).
El titular de la finca sólo pudo aportar el documento de cesión del águila, si bien no pudo demostrar la lícita propiedad del caimán. Tampoco pudo acreditar el origen de ninguno de ellos. Además, del caimán, ni siquiera aportaba el seguro correspondiente para la tenencia de animales potencialmente peligrosos. Por este motivo, la Guardia Civil intervino los dos ejemplares.
El martes 2 de marzo, el SEPRONA procedió al traslado y depósito del caimán en el Parque Zoológico Río Safari de Elche, donde cuentan con las condiciones adecuadas para su correcto desarrollo. Ya se le ha insertado el microchip, quedando registrado en el Registro Informático Valenciano de Identificación Animal (RIVIA).
Por su parte, el águila permanecerá en la finca de Sax, ya que el propietario sí que posee unas instalaciones adecuadas para ella, a la espera de la resolución del expediente por parte de las autoridades competentes.
El SOIVRE, autoridad científica encargada de realizar el análisis y autenticación de los ejemplares, determinará el tipo de especie, su catalogación y el grado de protección a la que están sometidos. Al tratarse de especies afectadas por el Convenio de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), la inclusión en uno u otro anexo, determinará que la responsabilidad sea administrativa o pena.
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