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ada dasí
Viernes, 22 de octubre 2021
Angelita, de 86 años, perdió la vida ayer a manos de su hijo, Justino, quien, mientras estaba bajo la influencia de un brote psicótico, le asestó varias puñaladas y acabó degollándola en la casa que compartían en la calle Juan XXIII del Barrio del Cristo de Aldaia.
Tras cometer la barbarie, fue él mismo quien cogió el teléfono y llamó al 112 para comunicar que había matado a su madre. El aviso entró en la centralita de Emergencias sobre las 19:30 de la tarde. Después, el hombre salió del domicilio y se sentó tranquilamente en el coche a esperar a la policía, que no tardó en personarse en el lugar indicado.
Una patrulla del Cuerpo Nacional de Xirivella acudió a la llamada y tras comprobar que los hechos narrados se correspondían a la realidad procedieron a su detención tumbándolo en el suelo para ponerle las esposas. Mientras, los servicios médicos de una ambulancia del SAMU confirmaba el fallecimiento de la anciana.
Según la familia y vecinos, Justino, de 55 años, padece esquizofrenia desde hace años aunque ya no recibía medicación. Por ello, fue trasladado a la unidad de psiquiatría del hospital, bajo vigilancia policial.
Hasta el lugar de los hechos se desplazó una unidad judicial y el forense de guardia que determinó como causa de la muerte el degollamiento. El grupo de Homicidios siguió hasta la noche registrando el domicilio familiar para continuar con la investigación de los hechos.
La consternación reinaba ayer en el barrio, ya que tanto Angelita como Justino residen en esta zona de toda la vida y son muy conocidos. El sentir del vecindario era de que «se veía venir», porque el hijo, «no estaba bien». Algunos vecinos se sorprendían de que «le dejaran conducir» y comentaron que «se le veía en la cara que estaba desquiciado». De hecho, contaron que hace poco tiempo amenazó a dos jóvenes que pasaron haciendo ruido con la moto por delante de su casa y un par de años atrás sacó una catana y amenazó a dos niños, como recordaban algunos.
También señalaron que «lo encerraron una temporada pero salió» y que solía pasear a su perro por un solar cercano.
Respecto a la víctima, Angelita, dijeron que era una madre abnegada que no quería dejar solo a su hijo. «Tiene otro hijo y una hija pero ella no se quería ir con ellos para seguir cuidándolo», explicaron. «Esa mujer ha debido de pasar un calvario», añadieron en referencia a los brotes que sufría Justino, «nos daba mucha lástima la mujer».
Además, de la pena por la tragedia ocurrida, algunos de los vecinos mostraron su rabia por la situación. «Alguien tendría que haber hecho algo para evitar que esto ocurriera porque sabíamos que podía pasar algo malo y así ha sido», comentaron respecto a la enfermedad de Justino.
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