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JAVIER MARTÍNEZ / BELÉN GONZÁLEZ
Lunes, 17 de abril 2023, 12:55
Un joven de 24 años de edad mató a cuchilladas a su madre el domingo por la noche en una cabaña del camping Los Carasoles en Enguera, y después llamó a su hermano mayor para confesar el crimen. El parricida, que fue detenido por la Guardia Civil, tiene problema con las drogas y padece una enfermedad mental.
El teléfono de emergencias 112 y la Guardia Civil recibieron a las 23:23 horas del domingo el primer aviso del apuñalamiento. Cuando los agentes llegaron al lugar de los hechos, junto con un equipo del Servicio de Ayuda Médica Urgente (SAMU) con base en Ontinyent, los sanitarios confirmaron el fallecimiento de Cristina C. G., de 54 años de edad.
Instantes después, los agentes de la Guardia Civil arrestaron a Marcos, uno de los hijos de la víctima, como presunto autor del crimen, según han confirmado fuentes de la Comandancia de la Guardia Civil de Valencia. La familia de la víctima es de la localidad de Chella, donde el crimen ha causado una gran conmoción.
El homicida, que tiene problemas con las drogas, asestó cinco cuchilladas a su madre en una casa de madera en circunstancias que no han trascendido. Luego llamó con su teléfono móvil a su hermano mayor para contarle que acababa de matar a su madre. Este segundo joven fue quien avisó al 112 del horrendo crimen.
Las personas que residen en las cabañas cercanas a la escena del crimen no oyeron gritos y se enteraron del trágico suceso cuando llegó la ambulancia y la primera patrulla de la Guardia Civil.
«Aún no nos lo podemos creer», afirma con el rostro cariacontecido una mujer que habló con la víctima poco antes de que fuera acuchillada. «Estuvimos toda la tarde con ella, dando una vuelta por los alrededores y tomando una cerveza en el restaurante, y sobre las diez y media volvimos a casa», explica la testigo sobre sus recuerdos de los momentos anteriores al trágico suceso.
«Cristina había comprado dos bocadillos para cenar con su hijo», añade. Aunque no escucharon gritos, los vecinos salieron de las cabañas porque vieron pasar varios vehículos. «Nos pareció raro porque por aquí no suelen pasar coches, y entonces vi la luz intermitente de la ambulancia del SAMU. Nos dijeron que el chico había apuñalado a su madre y que estaban esperando a la Guardia Civil», señala otro hombre que se encontraba en el camping.
Uno de los guardias civiles gritó al joven que saliera de la cabaña. «Salió con los brazos en alto, lo tumbaron de espaldas y lo esposaron cuando dijo que había matado a su madre», relata el testigo. «Tuvo que ser muy rápido porque no pasó ni una hora desde que nos despedimos», agrega.
El camping estaba lleno de gente debido al puente festivo, también el restaurante, como si no hubiera pasado nada. Si estos vecinos que presenciaron la detención y el levantamiento del cadáver apenas pudieron dormir y este lunes aún seguían consternados, otros inquilinos aseguran que se enteraron de los sangrientos hechos por la mañana.
Y es que Los Carasoles se divide en dos zonas separadas por la carretera. En la parte de arriba está la recepción, el restaurante y algunas cabañas de madera; y en la parte inferior, donde tuvo lugar el acuchillamiento mortal, sólo hay cabañas.
Cuando Marcos acuchilló a su madre sólo estaban los dos en la casa. No hacía ni un año que Cristina había comprado la cabaña para pasar los periodos vacacionales. La mujer vivía a caballo entre Valencia y el camping.
Toñi, otra de las vecinas que pasó las últimas horas con Cristina, explica que fue el propio chico quien llamó a un hermano mayor para decirle que había matado a su madre.
El joven sufre una enfermedad mental y había tenido problemas con las drogas. Cristina estaba siempre muy pendiente de su hijo y le recordaba que tomara los fármacos que le había prescrito el médico. El domingo por la tarde, como ratifican todos los presentes, salió con otras vecinas para dar un paseo y comprar dos bocadillos para cenar con Marcos en la cabaña.
«Está siendo un día muy duro. Lo estamos pasando fatal porque era una mujer que no se metía con nadie. No hablaba por no ofender, y el poco tiempo que llevaba aquí te daba todo lo que le pedías», asegura Toñi, quien apunta que será algo difícil de asimilar.
El cadáver fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de Valencia para practicarle la correspondiente autopsia. Dos agentes del Equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil Xàtiva realizaron una minuciosa inspección en la escena del crimen antes y después de que el retén fúnebre trasladara el cuerpo a la Ciudad de la Justicia de Valencia. Luego precintaron la puerta de la cabaña para que nadie entre hasta que termine la investigación criminal.
Cristina, que era madre de otros dos hijos, compró la cabaña porque le gustaba vivir rodeada de naturaleza en el camping de la pedanía de Navalón. Sus padres residían en Chella, pero se trasladaron hace muchos años a Valencia, donde regentaban un conocido restaurante. La víctima veraneaba de pequeña en este tranquilo pueblo.
Muchos vecinos de Chella se han enterado esta mañana del trágico suceso por los medios de comunicación. Los vecinos de esta localidad de la comarca de la Canal de Navarrés ya vivieron momentos de gran tristeza e indignación en 2016 por el crimen de Vanessa Ferrer, la joven que fue violada y asesinada por un amigo en el pueblo. Aquellos dolorosos hechos se saldaron judicialmente con una condena de prisión permanente revisable para Rubén Mañó, el autor del crimen.
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