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El Valencia CF recibe al Real Betis en la vuelta de semifinales de Copa del Rey, a las 21 horas en Mestalla.
Con Wass de inicio por Carlos Soler y Rodrigo y Gameiro, autor del segundo gol en la ida, en el ataque se presenta el conjunto blanquinegro en el templo de la avenida de Suecia. En mente, el 2-2 con el que se cerró el 7 de febrero el Benito Villamarín.
Once de Marcelino García Toral: Jaume Doménech, Piccini, Gabriel Paulista, Roncaglia, Gayà, Wass, Parejo, Coquelin, Gonçalo Guedes, Gameiro y Rodrigo Moreno.
Once del técnico del Betis, Quique Setién: Joel Robles, Francis, Mandi, Bartra, Sidnei, Guardado, William, Lo Celso, Canales, Joaquín y Jesé.
Sigue minuto a minuto la retransmisión del partido de Copa del Rey en lasprovincias.es.
La final que merece un club centenario
Se escurría la temporada del centenario cuando la afición aún no pensaba en las copas. Todo lo que sucedía en Liga era un tormento: derrotas y empates, defensas lentos y delanteros sin puntería. Marcelino pedía paciencia como una fórmula para ganar tiempo. En un viaje a Singapur hablaron sus jefes sobre lo conveniente de mantener el proyecto y darle la razón al entrenador. Es decir, relajar los músculos y dejar la mente en blanco a la espera de que Rodrigo volviera a ser Rodrigo o Parejo diera la versión que le llevó a la selección. No hubo un 'click' rotundo, sino una mejoría lenta y continuada más evidente en Copa del Rey y Europa League que en la Liga, donde siguen pesando las piernas y la falta de determinación. De repente, una eliminatoria inolvidable ante el Getafe y la Copa como salvoconducto para que el año de los cien se recuerde con letras de oro.
Hoy el Betis se planta en Mestalla en desventaja porque el Valencia, a quien Marcelino pide «cabeza y corazón», sí tiene garra: remontó en el Villamarín como antes volteara un combate perdido contra el Getafe. Mestalla reventará hoy porque en estos meses se ha recordado, y con razón, la Copa del 79 o la UEFA de 2004, por citar dos ejemplos, como imágenes imborrables de un club con la necesidad de reabrir las vitrinas. El valencianismo quiere más imágenes icónicas, más celebraciones, después de diez años sin títulos ni finales que echarse a la boca.
El de esta noche es un partido de futbolistas, sí, pero también de la confrontación de estilos. Marcelino y Quique Setién, dos formas de ejecutar el juego. Dos hombres criados en el norte que han llegado a banquillos importantes con estilos muy diferentes. Tiene su morbo. Y más si Setién, en su línea de los últimos meses, lanza un dardo al rival desde la sala de prensa. «Habrá pocas sorpresas durante el partido. Hay dos estilos claros, uno más conservador y otro más valiente», calificó el técnico del Betis, que trajo a Valencia a todos sus futbolistas aunque Junior no podrá jugar.
En el Valencia se apuntó Gayà pese a romperse la nariz hace cuatro días. El canterano jugará con una máscara protectora porque no quería perderse esta cita bajo ningún concepto. «Tiene que ser algo muy grave para no poder estar en estos momentos», apuntó Gayà. «Sólo pensamos en ganar, pedimos a la afición que nos ayude porque lo vamos a dar todo», garantizaba el de Pedreguer. Marcelino va a salir hoy con todo y sólo padece la baja de Garay puesto que Kondogbia ha superado en las últimas horas el golpe en el pie que recibió en Butarque.
Por Waldo. Por Jaume Ortí. Por Vicente Piquer. Por Pepe Vaello. Por Jesús Barrachina. Por Jorge Iranzo. Por 'Lobo' Diarte. Por los aficionados anónimos que han disfrutado y sufrido con su equipo del alma y que también forman parte de la Peña Valencianista del Cielo. Por esos seguidores que nunca llegaron a gozar de un nuevo éxito tras el agridulce de 2008 ante el Getafe. Para todos ellos va dedicada esta final de la Copa del Rey. Oigan bien: el Valencia podrá el 25 de mayo sumar un título a su rebosante historial. Once años después del último momento de gloria y cuarenta y ocho de aquella final copera que también enfrentó al Valencia y al Barcelona en el Bernabéu y en la que el calamitoso árbitro Sáiz Elizondo privó al equipo de Mestalla de otra conquista tras haber ganado la Liga. El pueblo se merecía esta alegría. Dicen que Barrachina ya se ha afeitado el bigote por una apuesta con Ortí, como también hizo tras conseguir el equipo que dirigía Benítez el doblete en 2004. «¿A que no te atreves, bonico?», le dijo el expresidente. Justo a Barrachina, el hombre osado. Las risas ahí arriba resuenan tanto como el coro de Mestalla tras el jubiloso pitido final. 'Volem', rezaba el tifo. Los jugadores quisieron y los seguidores lo desearon. Cuando todos van a una el Valencia es imparable. Orgullo.
La historia es grandiosa y ya guarda un rinconcito para que el Valencia ofrende una nueva gloria. Se las verá con el Barça. Aparecerá Messi. Pero este equipo puede con todo. El valencianismo volverá a Sevilla como lo hizo cuando doblegó al Atlético con la velocidad de 'Piojo' López y la maestría de Mendieta. Y ha llegado el momento de acabar con la dichosa maldición de Koeman, un bulto sospechoso que se sentó en el banquillo cuando los jugadores se autogestionaron para superar al Getafe. Marcelino, en su primera final como entrenador, sí puede dar un nuevo título al Valencia.
El técnico asturiano diseñó el partido a su imagen y semejanza. Los jugadores obedecieron. Se sufrió al inicio y se disfrutó al final.El gol de Rodrigo en el minuto 55 mató la eliminatoria. Adormiló al Betis, que se vino abajo abatido, y permitió a los blanquinegros deleitarse. Pudieron llegar más goles, pero daba igual. El pase a la final estaba en la saca.
El Valencia se encomendó al inicio del choque al empuje de Mestalla. Pulsaciones a mil. El Betis lo sabía y se resguardó. Contaba con esas primeras ocasiones de corazón más que de cabeza, justo lo contrario de lo que pedía Marcelino en la previa. Parejo de falta y Rodrigo con su zurda tensionaban a la retaguardia andaluza. Los locales presionaban la salida de balón y provocaban alguna pérdida. La afición se ilusionaba. Hasta que llegó Joaquín y amenazó con un disparo potente desde fuera del área. Apagó el brío valencianista y activó el dominio visitante. Canales y Lo Celso se agigantaron, sobaban el balón y se fueron acercando al área de Jaume, que tuvo que intervenir en dos ocasiones seguidas en una falta de Canales y en un centro de Joaquín. Brotaba el desasosiego y afloraba la tensión de un choque al límite. El dominio bético se iba hasta casi el 70 % y las opciones verdiblancas seguían, con dos clarísimas en un minuto. Jaume hizo un paradón a tiro de Jesé y un cabezazo de Mandi se fue por poco. Mal síntoma. Pero el resultado era favorable.
Parecía que el rey del empate podría plantarse en la gran final con dos igualadas, el dos a dos en el Villamarín y el cero a cero en Mestalla. Pero el Valencia no quiso ser previsible. Ya al inicio de la segunda fase la tuvo Wass a pase de Guedes. Era el preludio del delirio. Piccini, que en los últimos partidos parece el mejor Cafú, se plantó en la frontal del área y cedió el balón a Gameiro. El francés parecía estar en fuera de juego, pero el central bético Mandi se quedó clavado y favoreció la posición del delantero, que alzó la vista para otear que Rodrigo estaba solo. El internacional sólo tuvo que acompañar el balón para hacer muy feliz a los miles de valencianistas de Mestalla y de todas las partes del mundo.
El Valencia se calmó. El Betis se conformó. Parejo y Coquelin se hicieron los amos del balón. Sin apretar demasiado. Sólo cuando quisieron y como quisieron. En el minuto 68 volvía Piccini a dejar el balón a Gameiro pero en esta no resolvió bien. En los últimos instantes el Betis tuvo un arranque de orgullo y pudo anotar con un cabezazo de Loren y un fortísimo chut de Canales.
Pero en ese momento los valencianistas alzaban ya sus bufandas, sonreían, se divertían, algunos incluso lloraban. Lágrimas de alegría. El mejor regalo para un centenario feliz. El 25 de mayo es el día elegido. «Illa, illa, illa, nos vamos a Sevilla».
Valencia CF
Jaume Doménech, Piccini, Gabriel Paulista, Roncaglia, Gayà, Wass (Carlos Soler, m.75), Coquelin, Parejo, Guedes, Rodrigo (Cheryshev, m.68) y Gameiro (Diakhaby, m.84)
1
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Real Betis
Joel, Joaquín, Mandi, Bartra, Sidnei (Feddal, m.84), Francis (Loren, 65), Guardado (Tello, m.79), William, Canales, Lo Celso y Jesé
GOL: 1-0, m.56: Rodrigo
ÁRBITRO: González González (colegio castellano leonés). Amonestó por el Valencia a Gabriel Paulista y Jaume Doménech y por el Betis a Joaquín
INCIDENCIAS: partido de vuelta de las semifinales de la Copa del Rey disputado en Mestalla ante 45.200 espectadores, de los que cerca de 2.000 eran seguidores béticos. Estuvo en el palco el seleccionador nacional, Luis Enrique Martínez. Se guardó un minuto de silencio en memoria de Waldo Machado, ex futbolista del Valencia CF recientemente fallecido
El valencia cf a la final de copa
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