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Parte de la grada de Mestalla. J. SIGNES
Exhibición para enganchar a la grada

Exhibición para enganchar a la grada

La grada joven vuelve a animar en la segunda parte en un día que acaba a lo grande con una de las mejores entradas de la temporada Mestalla vive un ambiente raro en la primera mitad por el silencio de la Curva Nord

TONI CALERO

VALENCIA.

Jueves, 4 de abril 2019, 00:41

Fue una noche extraña en Mestalla. No porque el Real Madrid se presentara por la Avenida de Suecia un miércoles a última hora, a eso contestó la grada con una de las mejores entradas de la temporada. El valencianismo era consciente del enfado de la Curva Nord por la distribución de las localidades para la final de la Copa del Rey. Anunciaron desde la grada joven «el cese indefinido de la animación» por entender que el club había mostrado una «falta de respeto y de interés» hacia el colectivo «en una cita tan importante como una final».

Esa sensación rara, después de campaña y media con una armonía casi plena entre el equipo y la afición, se percibió desde antes del choque, con un recibimiento muy frío en comparación a los ambientes creados en muchos de los partidos en casa desde que Marcelino se hiciera cargo del proyecto. La Curva Nord cumplió con lo expuesto en su comunicado durante la primera mitad. El fondo sur fue más silencioso que nunca pero la grada despertaba a la mínima. Necesitaba Mestalla de empujones desde el césped para engancharse. Y al segundo minuto, con el primer acercamiento, se arrancó con fuerza el estadio. En esos momentos de ausencia de la grada joven, desde un sector se cantó: «¿Dónde está la Curva Nord?». Un cántico que provocó división de opiniones en el estadio.

Antes de que Soler y Guedes trenzaran el gol del Valencia, hubo pasajes complicados para el equipo. No llegaba el aliento de la grada en ciertos momentos y, tras un pase excesivamente largo de Wass y el murmullo posterior, fue Marcelino quien levantó los brazos pidiendo el apoyo de los valencianistas. La tensión propia del encuentro, eso sí, despertó de pleno a la Curva Nord en el minuto 34, cuando Gayà reclamaba un penalti en el área del Real Madrid. Tan sólo un minuto después llegaría el 1-0 y el estallido unánime de Mestalla. Los futbolistas, apretando al conjunto de Zidane y encerrándole durante la última fase de la primera mitad, había conseguido engranar una fase de respaldo total mientras se desperdiciaban las ocasiones de Rodrigo y Kondogbia.

Isco se lleva una tremenda pitada cuando salta al campo y la afición le silba en cada intervención

El escenario dio un giro de 180 grados después del descanso. La ascensión del Valencia en Liga y situarse a un punto de la cuarta plaza habían sido dos motivos inmejorables para aunar esfuerzos. La Curva Nord rompió el voto de silencio coincidiendo con la salida de los futbolistas. A partir de ahí, la grada joven no dejó de animar y Mestalla sonó como lo ha hecho partido tras partido. Tras unos segundos de cierta confusión del resto del estadio, los 44.274 espectadores entraron definitivamente en la tarea de llevar al Valencia en volandas. Fue, la de anoche, la quinta mejor entrada del curso. Por encima quedan la visita del Atlético en el debut liguero, el primer partido de Champions contra la Juventus, el Valencia-Barcelona y la vuelta de la semifinal de Copa contra el Betis. Con los pitos a Isco hubo unión: el exvalencianista escuchó pitos cuando saltó al campo y en cada intervención.

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