

Secciones
Servicios
Destacamos
Prácticamente todos los días durante estas fechas veraniegas se producen incendios forestales. La rápida intervención de los servicios de extinción impide en la mayoría de ... los casos que vayan a más. Pero el riesgo de que uno de estos fuegos se escape al control es una realidad.
Mientras en numerosos países ribereños del Mediterráneo se están registrando importantes incendios forestales durante este verano, España y la Comunitat no se han visto afectados por estos eventos. Estos siniestros se han cebado con Grecia, Italia, Túnez o Argelia, pero han dejado de lado a nuestra país.
Y eso que las condiciones climatológicas son similares a las del año pasado, que acabó con 30.000 hectáreas arrasadas por el fuego en la Comunitat en los meses de julio y agosto. Si 2022 fue un verano cálido, también lo está siendo este y, de momento, no se están produciendo grandes siniestros.
La pregunta de por qué la Comunitat se ha quedado de momento al margen de esta plaga puede tener muchas respuestas, según aseguran los expertos. Una de ellas son las lluvias de mayo y junio que contribuyeron a humedecer la vegetación. En este sentido se pronuncia Eduardo Rojas, decano del Colegio de Ingenieros de Montes de España. Para Rojas estas precipitaciones tardías han propiciado que se humedezcan las fibras de la vegetación y a estas alturas del verano todavía no estén secas.
En esta línea, el decano de los ingenieros ha explicado que la diferencia respecto al año pasado pasa por el régimen de precipitaciones. En 2022 las lluvias de primavera fueron mucho más copiosas pero se concentraron en la primera parte de la estación de forma que cuando llegó el verano, la vegetación estaba más seca.
El incendio más importante que se ha producido este año en la Comunitat es el de Villanueva de Viver que arrasó cerca de 4.700 hectáreas a fines de marzo. Según explica Eduardo Rojas estuvo propiciado por unas temperaturas más altas de lo normal después de un otoño e invierno muy secos.
En la misma dirección, Víctor Resco, profesor en la Universitat de Lleida e investigador en esta materia, ha señalado que los incendios en el sureste español se suelen producir en la primera o segunda quincena de julio y en agosto se experimenta una caída en el número de los siniestros. «Como ha habido lluvias copiosas en mayo y junio evidentemente ha refrescado la vegetación», ha señalado. El experto ha destacado que «hemos estudiado lo que tarda la vegetación en secarse y oscila entre un periodo de uno o dos meses. La aparición de los incendios se demora un periodo similar».
Como consecuencia -ha añadido- nos estaríamos acercando «a este punto crítico de inflamabilidad. Además, entramos en agosto, que es un mes en el que tradicionalmente en las zonas de Levante no se han producido tantos incendios forestales».
Por su lado, Eduardo Rojas destaca que existen otros factores. Así, ha indicado que el año pasado los fenómenos de vientos de poniente (uno de los mayores riesgos para que se genere un incendio en la Comunitat) se produjeron en el mes de agosto arrastrando el calor acumulado en la meseta. Recalca que en 2023 el calor ha sido más «estático». No se han producido vientos del oeste. Lo que sí se han generado son brisas húmedas que han contribuido a humedecer la vegetación. «No ha habido fenómenos de poniente, que es fuerte y muy seco», ha recalcado.
En este sentido, el jefe de Climatología de Aemet en la Comunitat Valenciana, José Ángel Núñez, ha señalado que en lo que llevamos de verano sólo ha habido un día de poniente (el 26 de julio), pero no fue muy intenso y no llegó a la costa. El régimen de vientos que ha predominado es el de Levante. Además, está previsto que se mantenga una vez que pasen las consecuencias de la borrasca 'Patricia' a principios de esta semana.
Otro de los factores que influyen en el hecho de que no haya habido incendios forestales de entidad en estas primeras semanas del verano es que no ha habido «puntos de ignición». Esta es otra de las diferencias respecto al año pasado cuando se produjeron muchas tormentas secas (aquellas que van acompañadas de aparato eléctrico, pero no de lluvias).
Los rayos son una de las principales causas de estos siniestros en la Comunitat. Basta un dato. En el mes de junio pasado se produjeron 36 conatos por este motivo. Otros tres fueron intencionados y tres más se debieron a una negligencia. Es decir, hubo seis veces más fuegos por rayo que aquellos que aparecen vinculados a causas humanas.
Este hecho, según explica Rojas, reduce en un tercio la posibilidad de que se produzca un incendio forestal. Los expertos también inciden en que la rápida actuación de los servicios de emergencia contribuye a que no se produzcan grandes incendios. En cualquier foco se actúa con rapidez para intentar atajarlo en sus inicios y evitar que se propague.
¿Es posible que se produzcan incendios en lo que queda de verano? La respuesta de los investigadores es que sí, aunque en agosto es menos probable que se generen estos siniestros. ¿De qué dependerá? «De la climatología», señala Víctor Resco. «Si viene una borrasca o se produce una bajada de temperaturas no parece que vaya a haber muchos fuegos», ha explicado y ha añadido que «si por el contrario sigue la sequía y las olas de calor, entraríamos en un punto crítico de inflamabilidad que se podría convertir en un gran incendio».
Pero el profesor de la Universidad de Lleida señala que si a fin de año «nos encontrásemos con una baja área quemada no quiere decir que fuera una buena noticia porque los bosques siguen conservándose en el mismo estado lamentable en el que se encontraban hace dos o tres años». En este sentido, indica que las masas forestales están abandonadas «y lo que no se haya quemado este año, se quemará al año siguiente. Ahora estamos a merced de los elementos, Si llueve, no se producirán estos siniestros pero entiendo que eso no debería ser así». Así, Resco aboga por la gestión forestal para conseguir disminuir la masa de combustible vegetal.
Por otro lado, los servicios de extinción están bajo mínimos. Así lo señalan desde el Sindicat Valencià Republicà que indican que en el Consorcio Provincial de Valencia, tras la pérdida de 61 bomberos que han logrado plaza en Alicante, no se podría montar un dispositivo como el que se organizó el año pasado por el incendios de Bejís.
¿Ya eres suscriptor/a? Inicia sesión
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
La chica a la que despidieron cuatro veces en el primer mes de contrato
El Norte de Castilla
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.