
Rafa Muñoz
Lunes, 3 de noviembre 2014, 18:50
Los pinos de El Puig agonizan. Casi el 60 % de la pinada de la montaña de La Patà, en pleno núcleo urbano de esta población valenciana, ha sufrido el ataque de un insecto depredador de esta clase de árboles llamado Tomicus.
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El Ayuntamiento de El Puig de Santa María ha colocado cuatro trampas de feromonas de grandes dimensiones que cuelgan de los árboles para intentar atrapar a estos insectos. Dentro de un mes sabrán si esta medida ha dado resultado.
De momento, el consistorio ha tenido que talar más de trescientos pinos de esta montaña, y es probable que en unos meses deban repetir la maniobra con otros trescientos árboles de la montaña de La Patà y de la de Santa Bárbara.
El avance de este insecto está segando la vida de miles de pinos en otras localidades como Paterna, Puzol y Torrent. Los miles de orificios que crean sus larvas en un pino impiden que la savia llegue a la copa y el árbol termina secándose y muriendo. Además, por si esto fuera poco, la extrema sequía ha multiplicado por diez los efectos de esta plaga.
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