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R. González
Dénia
Viernes, 11 de octubre 2024, 16:58
El cementerio de Dénia, un espacio donde debería reinar la tranquilidad, ha visto alterada esa quietud por unas okupas muy particulares. Un enjambre de abejas había decidido establecer su hogar allí y poco a poco habían construido una colmena detrás de la lápida de un nicho. El ayuntamiento ha requerido de la ayuda de un apicultor para retirarlas de allí.
Varios carteles en los que reza el mensaje de «Atención, abejas alteradas, peligro de picaduras» alertan de que algo estaba pasando. Según ha explicado Pepe Doménech, concejal responsable del Cementerio Municipal, un «enjambre gigante» moraba detrás de una de las lápidas.
Al parecer, estos insectos se habían colado por una ranura y habían construido su hogar allí, al amparo de la oscuridad y el fresco. El edil ha reconocido que las abejas, por la cantidad y el tamaño de la colmena, debían llevar en ese lugar bastantes meses.
En un principio, su presencia habría pasado desapercibida, ya que no es de extrañar ver alguna revoloteando alrededor de las numerosas flores que se colocan para honrar a los difuntos. Pero poco a poco el volumen se fue incrementando. Varias personas sufrieron picaduras, entre ellas el empleado municipal que trabaja en el camposanto.
La zona donde estaba se acordonó con vallas. Nadie quería quitarlas, pero el peligro era cada vez mayor, así que se optó por llamar a un especialista. Un apicultor del Montgó se ha encargado de retirar la colmena y las abejas. Una labor que se ha prolongado durante tres jornadas, según ha confirmado Doménech.
El concejal ha señalado que era importante actuar ya, ante la proximidad de la festividad de Todos los Santos. Durante el 1 de noviembre y los días previos, el trasiego de personas arreglando lápidas y colocando flores es notable. Ese ajetreo podría haber alterado más a estos insectos, con picaduras a diestro y siniestro. Para evitarlo, lo mejor era retirar el enjambre.
Todavía queda alguna abeja por la zona, de manera que se mantienen los carteles. Sin embargo, la calma está regresando a este tranquilo recinto.
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