

Secciones
Servicios
Destacamos
El uso inadecuado de espacios públicos naturales, como playas y piscinas, es un problema recurrente en muchas localidades costeras. Acciones como orinar en el agua pueden tener efectos nocivos tanto para el medio ambiente como para la salud pública. En las piscinas, esta práctica es especialmente peligrosa debido a la concentración de productos químicos que reaccionan con la orina, como el cloro, generando compuestos tóxicos que pueden irritar los ojos y las vías respiratorias de los usuarios. En el mar, aunque los efectos no son tan inmediatos, la acumulación de desechos orgánicos puede afectar negativamente a la vida marina y a la calidad del agua.
Noticia relacionada
Teniendo en cuenta este contexto, el Ayuntamiento de Marbella ha decidido implementar una nueva ordenanza reguladora del uso de sus playas para mejorar la calidad de estos espacios y fomentar comportamientos responsables entre los usuarios.
La ordenanza, que consta de 73 artículos y dos anexos, aborda diversos aspectos del uso de las playas. Entre las medidas más destacadas y controvertidas, se incluye una multa de hasta 750 euros para aquellos que orinen en el mar. Esta disposición, recogida en el artículo 67 de la normativa, clasifica la «evacuación fisiológica en el mar y la playa» como una infracción leve, por la que multarán con hasta 1.500 euros a las personas reincidentes.
No obstante, el método para identificar a los infractores aún no ha sido especificado, lo que ha generado debate sobre la viabilidad de esta medida. En este sentido, la normativa de Marbella se inspira en la ordenanza de playas de Vigo, que implementó una prohibición similar en 2022, generando un notable revuelo mediático incluso en Francia y Reino Unido. Sin embargo, Málaga ya contaba con una medida similar desde 2004, aunque con multas menores, de hasta 300 euros.
Además de la prohibición de orinar en el mar, en Marbella tampoco se permitirá jugar a la pelota o con paletas en las zonas y aguas de baño donde se pueda molestar a otros usuarios, así como el acotamiento de campos o zonas de juego. También se prohíbe dejar instaladas sombrillas para reservar espacio, arrojar colillas o restos de comida y frutos secos, y estacionar caravanas o autocaravanas en contravención a la normativa de circulación.
Asimismo, no se podrán celebrar fiestas, actos públicos o competiciones deportivas, ni hacer fuego en la playa sin autorización previa. Estas medidas buscan no solo preservar la limpieza y seguridad de las playas, sino también garantizar un disfrute armonioso y respetuoso de estos espacios públicos.
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
El rincón de Euskadi que te hará sentir en los Alpes suizos
El Diario Vasco
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.