Secciones
Servicios
Destacamos
D. Merino
Lunes, 16 de septiembre 2024, 19:27
La okupación es un fenómeno que desafortunadamente no pasa de moda. Una tendencia que se ha convertido en preocupación para gran parte de la población española, tanto propietarios particulares como entidades bancarias, que ven como los inmuebles vacíos que tienen en posesión se han convertido en un objetivo muy atractivo para los okupas.
En este sentido, ninguna zona de la geografía nacional se escapa a este desaguisado. Precisamente hace unas semanas en Sagunto dos okupas trataban de denunciar una supuesta estafa para justificar la okupación de un chalet. Algo que no les salió bien ante las incongruencias de la denuncia.
Otro de los casos más sonados este verano ha tenido lugar en el barrio madrileño de El Cañaveral que ante el gran desarrollo urbanístico y la ingente cantidad de inmuebles vacíos, se ha convertido en una suculenta tentación para muchos okupas que acuden a invadir los pisos. De hecho, este pasado agosto varias familias se instalaron en 12 pisos a estrenar de un inmueble recién coçnstruido en la avenida de Miguel Delibes.
Noticias relacionadas
La okupación duró dos semanas hasta que la policía procedió a desalojar a todos ellos. No obstante, esos días fueron una pesadilla para los vecinos del mencionado barrio del distrito de Vicálvaro, que llegaron a organizar manifestaciones a modo de protesta delante de la casa. Además, los okupas denunciaron ser víctimas de una novedosa estafa en este caso.
Todos ellos mantenían su inocencia y admitían haber sido estafados tras firmar un supuesto contrato con el propietario de la casa. Un contrato que resultó ser 'fake', según confirmó el medio OKDiario, puesto que la propietaria era la consulta inmobiliaria Savills, que admitió desconocer la situación de las personas, al mismo tiempo que denunciaba la okupación.
Durante ese tiempo, los propios okupas explicaron que habían firmado un contrato a través de diversos portales inmobiliarios como Idealista e incluso a través de Wallapop y que «habían pagado un dinero», rondando los 2.000 euros de depósito, y se sentían estafados. No obstante, en el momento de enseñar el supuesto contrato firmado, OKDiario pudo comprobar que era falso y resultó ser un documento lleno de erratas e incongruencias.
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.