REDACCIÓN
Sábado, 21 de diciembre 2019
Viernes por la mañana en Nazaret. Un oficial de la Policía Local de Valencia observa que un vehículo se encuentra estacionado en una zona peatonal situada entre las calles Castell de Pop y Alta del Mar. El policía inicia los trámites para sancionar el mal aparcamiento del coche cuando el conductor del mismo se percata y pide que le retire la multa que acababa de poner. El agente cumplimentó la sanción y acabó pidiendo refuerzos.
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El conductor aumentó su agresividad al ver que el policía no tenía intención de retirar la multa, por lo que el agente solicitó, ante la actitud que tenía el varón mayor de edad, la documentación del vehículo. La comprobación aún acarreó una sanción más. El coche no tenía pasada la ITV correspondiente y el nombre del titular no se correspondía con el conductor de ese momento dado que no se había modificado de forma oficial tras un acuerdo de compra-venta.
Ya con los refuerzos, el conductor comenzó a golpear diferentes partes del interior del habitáculo, rompiendo alguna de las piezas y soltando la radio, ante la mirada de su hermano que solicitaba a los presentes que abandonaran el lugar con alguna amenaza.
El conductor continuó con su actitud agresiva con el coche golpeando también los faros delanteros, soltando la parte delantera y dando puñetazos a la ventanillas traseras. El vehículo quedó inmovilizado por parte de la Policía Local de Valencia.
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