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Mercado de San Pedro Nolasco, cerrado y en condiciones lamentables. Damián Torres
Las seis promesas aparcadas de Zaidía
Proyectos urbanísticos bloqueados

Las seis promesas aparcadas de Zaidía

El distrito espera que se retomen los proyectos de reformar un mercado, un jardín, peatonalizar la plaza de una iglesia, el macrohotel, la ampliación de un colegio y la construcción de un parking

José Molins

Valencia

Sábado, 13 de mayo 2023, 00:39

Entre el jardín del Turia y las avenidas de Peset Aleixandre y Primado Reig late el corazón del distrito de Zaidía, que en sus cinco barrios (Marxalenes, Morvedre, Trinitat, Tormos y Sant Antoni) reclama los proyectos que el Ayuntamiento ha dejado paralizados. Los vecinos esperaban que el 50 aniversario de la muerte de Nino Bravo el pasado mes de abril se hubiera podido celebrar con el parque que lleva su nombre ya remodelado y conectado al mercado de San Pedro Nolasco, como prometió el alcalde, Joan Ribó, al inicio de la legislatura en 2019. Pero la zona sigue exactamente igual, con un mercado cerrado y degradado y un jardín pequeño y descuidado.

El proyecto consistía en unir este jardín de la calle Lérida, que pasaría a tener un área de juegos infantiles renovada, más segura y accesible, y se conectaría con el mercado de San Pedro Nolasco ampliando el paso de peatones que cruza la calle Sagunto. Pero no se han llevado a cabo, como explica el presidente de la Asociación de vecinos Zaidía-Morvedre, Antonio Vergara. «Iban a remodelar todo el espacio, pero sigue igual. Reurbanizaron y peatonalizaron las calles de al lado del mercado pero el recinto está cerrado, en malas condiciones, con okupas durante años. Ribó dijo que iban a hacer un mercado renovado de proximidad y no ha sido así», critica. El vicealcalde y concejal de Ecología Urbana, Sergi Campillo presentó el proyecto, que iba a tener un coste de 200.000 euros y que se ha quedado paralizado.

Además la plaza de Santa Mónica, en las calles de alrededor de la iglesia, también iba a ser reurbanizada para peatonalizarla, pero los vecinos no han visto todavía ni rastro de maquinaria para empezar las obras. El pasado mes de noviembre se aprobó la licitación de las obras de remodelación, un proyecto que plantea un espacio abierto frente a la entrada de la iglesia del Salvador y de Santa Mónica, del siglo XVII y catalogada como Bien de Relevancia Local y, además, aumentaría el arbolado y la vegetación del espacio. La actuación, que fue anunciada por la vicealcaldesa Sandra Gómez, tenía prevista una inversión de más de medio millón de euros y acabaría con la circulación interior de vehículos en la zona. Además, Vergara pone también el foco en el «problema grave» que tiene Morvedre con los solares. «Hay muchos que llevan más de 20 años vacíos, y se acumula mucha suciedad. Y aquí no tenemos ningún centro de día en todo el barrio, y eso que la población está muy envejecida», lamenta el líder vecinal.

Plaza de Santa Mónica en Morvedre. Damián Torres

En Sant Antoni el problema central de los vecinos es el macrohotel de Zaidía, donde las protestas para evitar la construcción del recinto en unas naves abandonadas dentro de una manzana vecinal entre las calles Sagunto, Luz Casanova, Padre Urbano y San Bruno han conseguido que el gobierno municipal busque formas para paralizar el proyecto y reformularlo. «Sandra Gómez nos hizo una propuesta de un cambio de planeamiento a suelo dotacional público para que el hotel vaya en otros solares en Marxalenes y Tormos, como son los de las calles doctor Olóriz, Just Ramírez y Vicente Peris, pero han pasado ya dos meses de eso y no nos fiamos, no sé si lo dicen de cara a elecciones, porque no hay nada por escrito», expone Jorge Marín, miembro de la directiva de la Asociación de Vecinos de Sant Antoni.

Y otro de los proyectos sin empezar es la ampliación del colegio público Max Aub, que fue anunciado por Compromís en 2017. Hace ya seis años. Y no han comenzado las obras. Campillo señaló que se iniciaba la licitación para ampliar el patio del centro escolar al aprovechar un solar contiguo. Se trata de una iniciativa que fue votada mayoritariamente por el vecindario de la Zaidía en los Presupuestos Participativos de 2016, pero que el Ayuntamiento tiene aparcada. La superficie que iba a ganar el CEIP Max Aub era de 1.748 metros cuadrados, con una zona cubierta, un huerto escolar, bancos y una fuente de agua potable. En las últimas conversaciones que el AMPA del colegio ha tenido con la Conselleria de Educación se les asegura que las obras está previsto que comiencen en 2024.

Los solares también son un problema en Marxalenes. En uno de ellos están las Alquerías de Olba, edificaciones de los siglos XVI y XVII, que el Ayuntamiento pretende rehabilitar con un presupuesto de 3,2 millones de euros, aunque el proyecto lleva mucho retraso y según el grupo municipal Ciudadanos no estará antes de 2026. «Espero que no tarden tanto en empezar, se ha aprobado ya y queremos ver cómo se lleva a cabo. De las tres alquerías, una es para uso y atención a jóvenes con problemas y otra hemos pedido que los vecinos podamos tener una sede», dice Paco Llamas, presidente de la Asociación de Vecinos de Marxalenes.

Solar donde están las Alquerías de Olba en Marxalenes. J. M.

Se trata de dos solares, uno donde están las alquerías y otro en el que iría una zona ajardinada, entre las calles Tramontana, Ingeniero de la Cierva y Olba. Actualmente suelen estacionar diariamente más de un centenar de vehículos. Si esas obras se llevan a cabo sin dar un servicio alternativo de parking, los vecinos verán cómo se agudiza todavía más esa falta de plazas de aparcamiento que demandan en la zona. De hecho, las plazas en alquiler de los garajes privados comunitarios del barrio ya están subiendo de precio y en muchos casos superan los 120 euros al mes.

En este sentido, Joan Ribó a finales de marzo se comprometió a crear 2.000 plazas de parking en varias zonas de Valencia. Una de ellas afecta al barrio de Marxalenes. Se trata del uso del sótano del IES El Clot, de propiedad municipal, como aparcamiento. Está situado en el barrio de Tormos, en la calle Just Ramírez y tiene una superficie de 9.300 metros cuadrados, con una altura en sótano y una capacidad para 372 coches. Una solución que verían con buenos ojos los vecinos pero que de momento tampoco se ha realizado. Su puesta en funcionamiento sería de 500.000 euros. Este recurso daría una alternativa de aparcamiento para cuando se lleve a cabo el ajardinamiento que se ha pactado en varios solares del barrio que ahora se están utilizando como aparcamiento por parte de los vecinos.

El alcalde también ha manifestado en varias ocasiones en esta legislatura y en la anterior que en las zonas donde hay problemas de aparcamiento, como es Marxalenes, los solares sin edificar se pudieran usar como parkings. Por eso los vecinos han pedido desde hace años a los miembros del Ayuntamiento que habilite un solar, que actualmente está tapiado y que hace de tapón urbanístico del barrio. Se encuentra entre las calles Reus y Doctor Machi, detrás del centro cultural Bombas Gens y junto al parque de Marxalenes. Con una superficie de más de 8.000 metros cuadrados, podría solucionar buena parte de los problemas de aparcamiento.

El barrio contiguo a Marxalenes es Tendetes, donde los vecinos están pendientes de la construcción del complejo sanitario Ernest Lluch, que ocupará el espacio de la vieja Fe, entre este barrio y el de Campanar. Y justo detrás, en la zona que va hacia la avenida Burjassot hay un solar de 47.000 metros cuadrados donde el concejal Borja Sanjuán anunció en 2021 un nuevo espacio con jardines y viviendas privadas y de protección pública.

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