Cuando Ana entró del brazo de su padre, Manuel Láinez, en San Juan del Hospital, bajo la excepcional cúpula barroca de la hermosa iglesia, Fran Camps dejó de tener ojos para nadie más. De hecho, quienes asistieron al enlace destacan la complicidad que existía entre ... los jóvenes. Él, abogado en un organismo internacional e hijo mayor del expresidente Francisco Camps; ella, alergóloga, médico como su tío José Miguel Láinez, reconocido neurólogo, vivieron el mejor día de sus vidas e hicieron disfrutar y emocionarse a quienes les acompañaron.
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Eligieron San Juan del Hospital por la relación de Ana con este lugar desde su infancia, en una boda que ofició el cardenal Antonio Cañizares y concelebraron José Francisco Castelló, Carlos Cremades y Florencio Sánchez.
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María José Carchano
Begoña Clérigues
Ana llevaba un vestido firmado por Diego Estrada, que también diseñó el de su madre, Teresa Nuez. El autor del traje de la madre del novio y madrina, Isabel Bas, así como de su hermana, Isabel Camps, fue Il Baco da Seta. Los invitados, llegados de diez países distintos, comenzaron la fiesta un día antes, en el Hotel Only You, y siguieron tras la hermosa ceremonia eclesiástica, que contó con la Orquesta Sinfónica del Mediterráneo, dirigida por Juan Antonio Ramírez y compuesta por diez instrumentos y seis voces, y que tocaron piezas de Vivaldi, Mozart o Bach.
Los novios eligieron para el banquete la terraza del Veles e Vents, donde hace exactamente quince años los invitados VIPs disfrutraron de la Copa América. Javier Andrés y todo el equipo de la Sucursal se volcaron en un banquete en el que el menú consistió en royal de almendras, bogavante y emulsión en su coral y lubina de playa, salsa de amontillado y berberechos al natural. Tras la comida sonó 'El gran vals' de Sonrisas y Lágrimas y siguió una divertida fiesta que se alargó hasta bien entrada la noche, en la que los 150 jóvenes que asistieron lo pasaron en grande, entre ellos el hijo menor de Camps, Nacho, y su novia, Carmen Martín, que viven en Munich.
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Ver el atarceder desde el Veles e Vents es un espectáculo, pero si hubo una testigo de excepción de esta boda fue Estrella, madre de Francisco Camps y única abuela que aún vive, y que no pudo evitar emocionarse sentada en la mesa presidencial.
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